Sonó la bocina y su compañero de Michigan Morez Johnson Jr. se acercó para compartir un grito de celebración y un fuerte abrazo antes de que los Wolverines se lanzaran hacia la mitad de la cancha para festejar el campeonato nacional colegial.
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SUSCRIBITEINDIANÁPOLIS (AP) — Roddy Gayle Jr. capturó el rebote final y luego lanzó el balón al otro extremo de la cancha, poniendo fin al frenético intento de UConn del milagro.
Sonó la bocina y su compañero de Michigan Morez Johnson Jr. se acercó para compartir un grito de celebración y un fuerte abrazo antes de que los Wolverines se lanzaran hacia la mitad de la cancha para festejar el campeonato nacional colegial.
Quizá una escuela sí pueda construir una plantilla ideal de baloncesto universitario en medio del caótico vaivén del portal de transferencias, el pago a jugadores y las reestructuraciones de arriba abajo.
Michigan lo demostró el lunes por la noche, al presentar un quinteto titular compuesto íntegramente por transfers que era demasiado grande, demasiado fuerte y demasiado capaz de contrarrestar cualquier cosa que UConn pudiera ofrecer —incluso en una noche en la que no entraron los triples y el All-American Yaxel Lendeborg estuvo limitado por lesiones de tobillo y rodilla.
Aun así, los Wolverines tuvieron lo suficiente para contener y vencer 69-63 a los Huskies y conquistar el primer título del programa en 37 años.
Además, demostraron cómo Dusty May, en su segunda temporada, armó una plantilla resistente al sumergirse por completo en el portal.
“Caray, todo este año fuimos un equipo que jugó unido”, manifestó Lendeborg mientras permanecía bajo el confeti sobre la cancha del Lucas Oil Stadium. “Tenemos jugadores que hacen jugadas cuando necesitan hacerlas. Y hoy simplemente jugamos un partido completo, integral, de baloncesto en equipo. Lo hicimos”.
No importó que los Wolverines atinaran apenas el 38% de sus tiros de campo y encestaran 2 de 15 triples —cifras sorprendentes para un equipo que llegó al Torneo de la NCAA ubicado en el octavo puesto en eficiencia ofensiva ajustada de KenPom (126,6 puntos por cada 100 posesiones).
No importó que fueran superados en rebotes —y que concedieran unos increíbles 22 rebotes ofensivos.
Tampoco que Lendeborg caminara con una zancada incómoda mientras se abría paso hasta terminar encestando apenas 4 de 13 en tiros de campo en 36 minutos, después de torcerse el tobillo izquierdo y sufrir un esguince de un ligamento de la rodilla en la victoria del sábado sobre Arizona en el Final Four.
El base Elliot Cadeau, en su primera temporada tras dos años irregulares en North Carolina, anotó 19 unidades y fue elegido el jugador más destacado del Final Four. Johnson, en su primer año tras llegar de Illinois, aportó 12 tantos y 10 rebotes. El pívot de 2,21 metros Aday Mara, en su primer año tras llegar desde UCLA, ayudó a limitar al hombre grande de UConn Tarris Reed Jr. —quien había sido una fuerza en March Madness— a apenas 4 de 12 en tiros.
“A nadie le importaron las estadísticas en toda la temporada. A nadie le importó nada más que ganar”, expresó Cadeau.
Cuatro de los cinco titulares de Michigan estaban en su primer año tras transferencia: Cadeau, Johnson, Mara y Lendeborg (UAB).
El quinto titular, Nimari Burnett, era prácticamente un veterano de Michigan en comparación; está en su tercera temporada con los Wolverines, después de comenzar su carrera en Texas Tech y luego pasar dos años en Alabama. Una historia similar siguió Gayle, un suplente que había pasado dos años en el rival Ohio State antes de estos últimos dos años en Ann Arbor.
Eso dejó a solo dos jugadores en la rotación de ocho hombres de Michigan que calificarían como talento “formado en casa”: el freshman Trey McKinney y el graduado de quinto año Will Tschetter.
Es un enfoque adaptado a la era actual del deporte, con jugadores que se transfieren libremente entre campus y autorizados a obtener ganancias por el uso de su nombre, imagen y semejanza (NIL), además de que las escuelas pueden pagar directamente a los atletas con la llegada del reparto de ingresos.
Los puristas se han quejado de que la puerta giratoria de jugadores hace más difícil que los aficionados se identifiquen con sus escuelas que cuando la mayoría de los jugadores pasaban varias temporadas con el mismo uniforme.
May restó importancia a los críticos el domingo, al señalar: “Creo que todos somos mejores en ciertas situaciones que en otras”.
El director deportivo Warde Manuel ofreció una defensa similar en la cancha el lunes por la noche, después de que el programa conquistara su primer título nacional desde que los Wolverines liderados por Glen Rice cortaron las redes en Seattle en 1989.
“Muchos equipos en todo el país se beneficiaron de los transfers”, comentó Manuel. “No se puede simplemente decir: ‘Bueno, Michigan tuvo más transfers’. Dusty armó este equipo de la manera en que lo hizo”.
Y funcionó a la perfección.
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Deportes AP: https://apnews.com/deportes
FUENTE: AP

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