“Hay mucha gente que es acosada por el color de su piel, y eso no está bien”, expresó Ramirez, quien decidió ir contracorriente a su familia —la cual sufraga por el Partido Demócrata— para votar por Trump.
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SUSCRIBITEPHOENIX (AP) — Cuando Sandra Ramirez vio imágenes de agentes de inmigración de Estados Unidos que reprimían a migrantes durante el último año, supo que su voto por el presidente Donald Trump en 2024 había sido un error.
“Hay mucha gente que es acosada por el color de su piel, y eso no está bien”, expresó Ramirez, quien decidió ir contracorriente a su familia —la cual sufraga por el Partido Demócrata— para votar por Trump.
“Nunca más votaré por un republicano”, agregó.
Trump logró avances entre votantes hispanos como Ramírez durante las elecciones de 2024, y el apoyo de este grupo contribuyó a impulsarlo a un segundo mandato en la Casa Blanca.
Mientras los republicanos se preparan para las elecciones intermedias de fin de año —y tienen la vista en los comicios presidenciales de 2028—, todas las miradas están puestas en si podrán conservar ese apoyo clave, o si la drástica represión migratoria del gobierno y una economía afectada por altos precios podrían hacer que los electores latinos se alejen de ellos.
En un indicio del riesgo inminente, una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Pew —un grupo de expertos que brinda información sobre actitudes, tendencias y problemáticas en Estados Unidos y el mundo— muestra que el apoyo a Trump disminuye rápidamente entre ese sector del electorado.
Históricamente, los votantes latinos se han alineado mayoritariamente con el Partido Demócrata, pero durante los comicios de 2024 se inclinaron significativamente hacia Trump. Si bien la mayoría aún apoyaba a la demócrata Kamala Harris para la presidencia, Trump obtuvo un gran avance: el 43% de los electores hispanos a nivel nacional votaron por él, en comparación con el 35% en las elecciones presidenciales de 2020, un cambio atribuido en parte a su preocupación por la economía.
Trump regresó al cargo con la promesa de endurecer las políticas migratorias, un compromiso que derivó en redadas de arrestos —a menudo contra migrantes latinos— en hogares, lugares de trabajo y escuelas, entre otros sitios. Según una encuesta de The Associated Press-Centro NORC para la Investigación de Asuntos Públicos, una organización apartidista de investigación y análisis de datos sobre temas clave, más de la mitad de los adultos hispanos reportan conocer a alguien afectado por la agresiva política migratoria del gobierno de Trump.
Más de un año después del inicio del segundo mandato del presidente, las encuestas dejan entrever una caída importante en el apoyo a Trump entre los latinos que votaron por él en 2024, aunque la mayoría aún lo respalda.
Según una encuesta del Centro de Investigaciones Pew realizada en abril, el apoyo al presidente cayó entre los votantes no hispanos del 95% al 79% entre febrero del año pasado y abril de 2026. Pero entre los electores latinos que sufragaron por Trump, la caída fue aún más drástica: el 66% aprobó su gestión en abril, en comparación con el 93% al comienzo de su segundo mandato.
Esta caída a nivel nacional podría resultar crucial en una elección reñida en condados clave como el de Maricopa —el condado en disputa más grande del país—, el cual abarca Phoenix y sus suburbios. Un tercio de los residentes de este condado son hispanos, y uno de cada cuatro es inmigrante, según el Latino Data Hub de la Universidad de California, en Los Ángeles.
Arizona, que también experimentó un ligero aumento en el apoyo latino a Trump en 2024, ha sido un punto álgido en el debate migratorio durante años. Joe Arpaio, el jefe policial del condado de Maricopa, llevó a cabo redadas de alto perfil en comunidades hispanas, y posteriormente el estado experimentó una gran afluencia de inmigrantes durante el gobierno del presidente Joe Biden.
En una tarde cálida en el barrio predominantemente latino del sur de Phoenix, un vendedor ambulante ofrecía camisetas con frases como “Domingo de Lowriders” —los “lowriders” son autos achaparrados clásicos de la cultura chicana— mientras los miembros de un club de autos pulían sus Chevrolets. El estacionamiento de la iglesia católica cercana estaba lleno de feligreses que asistían a la misa dominical en idioma español.
Albert Rodriguez, un tatuador de Phoenix, reveló que alguna vez apoyó a Trump. Pero luego vio cómo el gobierno llevó a cabo operaciones de control migratorio en Chicago, Minneapolis y Los Ángeles. Dijo que el presidente prometió perseguir a los inmigrantes que eran delincuentes, pero en lugar de ello, los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) han estado “golpeando al paletero”, refiriéndose a gente común que intenta ganarse la vida al vender golosinas heladas.
“Me arrepiento muchísimo”, lamentó Rodriguez sobre su voto por Trump en 2024.
Por su parte, Ronnie Martinez, residente de Phoenix y veterano del ejército, apoya la iniciativa del mandatario para frenar los cruces en la frontera sur.
“La frontera está a la vuelta de la esquina, hacia el sur. Y no quiero que vengan delincuentes extranjeros ilegales de Guatemala, Venezuela ni Centroamérica”, expresó.
Le disgustaron algunas de las imágenes que vio de agentes del ICE cuando arrestaron a personas frente a sus hijos. No obstante, también se mostró comprensivo con los agentes, quienes, según él, hacían lo mejor posible en situaciones difíciles, y culpó a los funcionarios demócratas que no cooperaban con las autoridades migratorias. También mencionó iniciativas económicas como una razón de su continuo apoyo al presidente, incluida la eliminación de impuestos sobre las propinas y las horas extras.
Guadalupe Alaffa, otra residente de Phoenix, culpó a las políticas de Biden de haber impulsado la represión migratoria de Trump.
“Dejó esa maldita frontera completamente abierta”, se quejó Alaffa.
La creciente influencia del electorado latino es uno de varios factores que han erosionado el dominio republicano de décadas en Arizona, lo que ubica al estado en el centro de las elecciones para el Congreso y la presidencia. Los dos senadores de Arizona son ahora demócratas, al igual que los tres principales funcionarios estatales.
Recuperar a algunos de los hispanos que votaron por Trump será crucial para las perspectivas de reelección de la gobernadora Katie Hobbs; de Adrian Fontes, el secretario de Estado, y de Kris Mayes, la fiscal general estatal, todos ellos demócratas elegidos por primera vez en 2022.
Los demócratas del condado de Maricopa se han beneficiado de más de una década de organización política entre los latinos que se movilizan contra la aplicación estricta de las leyes de inmigración. En 2010, el Congreso controlado por los republicanos aprobó una ley estatal conocida como SB1070, la cual requería que la policía verificara el estatus migratorio de cualquier persona sospechosa de estar en Estados Unidos ilegalmente.
Por esa misma época, el jefe policial Arpaio se labraba una reputación a nivel nacional entre la derecha al aplicar redadas migratorias en barrios predominantemente hispanos.
Algunos activistas ven la represión nacional contra los inmigrantes como una extensión de lo que los latinos de Arizona sufrieron bajo el mandato de Arpaio.
“Fuimos el laboratorio donde implementaron gran parte de esto con el jefe policial Joe, y ahora está en todo Estados Unidos”, lamentó Salvador Reza, añejo activista en Phoenix, quien defiende los derechos de los jornaleros.
Durante más de dos décadas, Arpaio fue reelegido repetidamente mientras su departamento enfrentaba acusaciones de detener a conductores latinos valiéndose de pretextos con móviles racistas, y de realizar detenciones en masa en vecindarios hispanos y zonas de jornaleros. A menudo los agentes detenían a los residentes por infracciones de tránsito y entregaban a los extranjeros al ICE, según grupos defensores de los derechos humanos.
En 2013, un juez federal dictaminó que su oficina había detenido ilegalmente a hispanos con base en móviles racistas, y un informe del Departamento de Justicia de 2011 halló que había discriminación generalizada. Tras perder la reelección en 2016, Arpaio fue declarado culpable de desacato penal por desobedecer órdenes judiciales. Posteriormente Trump lo indultó.
El Partido Republicano corre el riesgo de perder a algunos de los latinos que Trump conquistó, dijo la exgobernadora republicana Jan Brewer, quien promulgó la controvertida ley de 2010. Dijo que una posible razón para la disminución en el apoyo eran las preocupaciones económicas de la población.
“Con la inflación y el costo de la vida y la gasolina y las guerras, no sé si pueden permitirse ser republicanos de Trump”, expresó Brewer.
Earl Wilcox, activista de larga trayectoria y propietario de un restaurante en Phoenix, explicó que, entre los problemas de asequibilidad y las redadas migratorias, cree que el apoyo a Trump entre los hispanos está disminuyendo. El restaurante de Wilcox recibió a Biden en 2024 cuando él lanzó una iniciativa para movilizar el apoyo latino hacia la candidatura demócrata.
“No creo que el Partido Republicano volverá a tener por segunda vez el apoyo que tuvo”, apuntó Wilcox, “y creo que esto empezó con las redadas”.
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Los periodistas de The Associated Press Jonathan J. Cooper y Amelia Thomson DeVeaux contribuyeron a este despacho.
FUENTE: AP

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