Trump dio a conocer su decisión poco después del cierre de una nueva jornada accidentada en Wall Street, donde los precios de las acciones registraron su caída más pronunciada desde el inicio de la guerra con Irán. El S&P 500 bajó 1,7%, el Promedio Industrial Dow Jones cedió 469 puntos, o el 1%, y el compuesto Nasdaq se desplomó un 2,4% para ubicarse más del 10% por debajo de su máximo histórico, establecido a comienzos de este año.
En su amenaza inicial, le dio a Teherán 48 horas para reabrir el estrecho, cuyo cierre ha sofocado a los mercados petroleros globales. Pero dio marcha atrás el lunes,después de una brusca fluctuación en los mercados asiáticos, y señaló que le daría a Irán cinco días adicionales. Volvió a extender el plazo el jueves ante la inestabilidad de los mercados.
En abril pasado, después de implementar nuevos aranceles que desencadenaron la peor liquidación de acciones en el S&P 500 en los últimos cinco años, Trump anunció una suspensión de 90 días en los gravámenes más severos para todos los países, con la excepción de China.
Pero el jueves, Trump se irritó ante la idea de que su equipo esté teniendo dificultades para encontrar una salida al conflicto. Durante una reunión de gabinete insistió en que Irán ya había sido “derrotado de manera decisiva”.
“Tenemos conversaciones muy significativas en marcha con respecto a Irán con las personas indicadas”, subrayó.
Irán prácticamente había desafiado a Trump a cumplir su amenaza, advirtiendo que tomaría represalias contra la infraestructura vital de la región, incluidas instalaciones de desalinización para agua potable, si Estados Unidos o Israel atacaban sus centrales eléctricas. Teherán también ha reforzado su control sobre el estrecho mientras busca establecer una “caseta de peaje” para cobrar a los buques petroleros que naveguen por el canal.
La incertidumbre en los mercados ante las amenazas de Trump ha dejado a la Casa Blanca en dificultades para moldear el relato de la guerra. A los inversionistas de todo el mundo les preocupa si Trump es capaz de poner fin a la guerra --y como--, y si puede reabrir el estrecho de Ormuz, por el que cada día pasa alrededor del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial.
Trump pide seriedad a los negociadores iraníes Trump había dicho horas antes el jueves que no había tomado una decisión sobre darle más tiempo a Irán para reabrir por completo el estrecho. Señaló que eso dependería de lo que sus negociadores —el enviado Steve Witkoff, su yerno Jared Kushner y el vicepresidente JD Vance— le informaran sobre el estado de las conversaciones para poner fin a la guerra.
Trump también insistió en que Teherán estaba “rogando” por llegar a un acuerdo, al mismo tiempo en que fustigaba a los negociadores iraníes para que “lo tomen con seriedad pronto, antes de que sea demasiado tarde”.
Witkoff dijo que el gobierno estaba enfocado en convencer a Irán “de que este es el punto de inflexión, sin una buena alternativa para ellos que no sea más muerte y destrucción”.
Witkoff, un desarrollador inmobiliario de Nueva York convertido en diplomático, le dijo al gabinete de Trump que el gobierno había recibido “fuertes indicios” de una posibilidad de alcanzar la paz, y sostuvo que “Irán está buscando una salida” luego de la amenaza de Trump contra sus centrales eléctricas.
La Casa Blanca ha minimizado el impacto de la guerra en la economía Mientras tanto, Trump y sus principales asesores intentaron restar importancia al impacto del marcado aumento de precios en los gasolineras para los consumidores en Asia, Europa y Estados Unidos.
“Pensé que los precios del petróleo subirían más y pensé que el mercado bursátil bajaría más”, señaló Trump. “No ha sido, ni de cerca, tan grave como pensé. Creo que tienen confianza quizá en el presidente de Estados Unidos y quizá en las personas sentadas alrededor de esta mesa”.
Trump minimizó la importancia de reunir una coalición de países para ayudar a proteger a los buques petroleros que se desplazan por el estrecho, señalando que Estados Unidos tiene “tanto petróleo... nuestro país no se ve afectado por esto”.
Si bien es cierto que Estados Unidos no depende de los recursos que se mueven por el estrecho, el precio del petróleo se fija en el mercado global. Eso ha elevado los costos para los conductores en todo el mundo, incluso en Estados Unidos, donde el precio promedio de la gasolina a nivel nacional ha subido más de 30 centavos por litro (un dólar por galón) en comparación con apenas hace un mes.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que al restringir el flujo del petróleo y gas natural que pasan a través del estrecho, Irán está “tratando de tomar el control de la economía global a través de un punto de estrangulamiento que creemos que no existe”.
La descripción de Bessent fue engañosa, ya que el estrecho es fundamental, especialmente para Asia, y los precios de la energía han aumentado desde el inicio de la guerra.
Se mostró optimista en que más buques petroleros puedan pasar por el estrecho de Ormuz. “Estoy seguro de que el tráfico marítimo seguirá aumentando día con día, incluso antes de que aseguremos” el estrecho, afirmó Bessent.
Más tropas de EE.UU. a la región Incluso mientras la Casa Blanca insiste en que hay progreso para encontrar una salida al conflicto, Trump continúa trabajando para enviar a más tropas hacia Oriente Medio.
El Pentágono prepara el despliegue de por lo menos 1.000 soldados de la 82ª División Aerotransportada --una unidad élite del Ejército-- para apoyar a las operaciones contra Irán, informó la AP a comienzos de esta semana. El despliegue se sumaría a los cerca de 5.000 marines que ya van camino a Oriente Medio. Además, Estados Unidos ya cuenta con 50.000 efectivos en la región.
El aumento de marines y soldados ha alimentado la especulación de que, como mínimo, Trump está posicionando tropas para realizar ataques terrestres limitados con el fin de asegurar las riberas del estrecho o capturar la isla de Kharg, una parte crítica de la industria petrolera de Irán.
Expertos en defensa dicen que las fuerzas terrestres de Estados Unidos ciertamente podrían capturar Kharg y ayudar a asegurar el estrecho, pero el costo podría ser una guerra de desgaste con un precio muy alto de vidas estadounidenses y dinero de los contribuyentes.
“Sí, podríamos hacerlo, pero la pregunta no es si podemos hacerlo”, dijo Mick Mulroy, ex subsecretario adjunto de Defensa y actual miembro de Middle East Institute en Washington. La pregunta es "¿deberíamos hacerlo? Y la mejor vía va a ser la diplomacia. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero la diplomacia y las negociaciones sólo funcionan si ambas partes están dispuestas a ceder”.
Trump también anunció el jueves que Irán está permitiendo el paso por el estrecho a varios buques petroleros con bandera de Pakistán. Es algo que insinuó se trataba de una muestra de buena voluntad durante las conversaciones.
“Bueno, supongo que estamos tratando con las personas adecuadas”, dijo Trump.
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Los periodistas de Associated Press Josh Boak, Darlene Superville, Collin Binkley y Meg Kinnard contribuyeron a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP