Durante más de medio siglo, los ciudadanos extranjeros con estatus legal han podido solicitar y completar todo el proceso para la residencia permanente dentro de Estados Unidos, incluidas personas casadas con ciudadanos estadounidenses, titulares de visas de trabajo y de estudiante, y refugiados y solicitantes de asilo político, entre otros.
El anuncio del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) es el paso más reciente del gobierno de Trump para dificultar la inmigración legal a los extranjeros que ya están en Estados Unidos y a quienes esperan venir aquí.
Los cambios se suman a medidas que el gobierno ya ha tomado para restringir y limitar el ingreso de personas de decenas de países. En algunos casos, hay prohibiciones a la llegada de ciudadanos de esos países, mientras que personas de otros enfrentan pausas en el trámite de visas. Expertos y abogados advirtieron que obligar a personas de esos países a regresar a casa para solicitar la residencia permanente haría que se les impida volver a entrar.
“Si se les dice a las familias que el integrante no ciudadano debe regresar a su país de origen para tramitar su visa de inmigrante, pero allí no se están procesando visas de inmigrante, es un callejón sin salida. Estas políticas, en la práctica, crearán una separación indefinida de las familias”, señaló World Relief, una organización humanitaria y de reasentamiento de refugiados.
En el anuncio, el USCIS indicó que los extranjeros que se encuentran temporalmente en Estados Unidos y que quieran solicitar convertirse en residentes permanentes legales, o titulares de una tarjeta verde (green card), deben regresar a su país y presentar allí la solicitud, salvo en “circunstancias extraordinarias”, sin dar más detalles. Los funcionarios de USCIS decidirían si los solicitantes cumplen con esas condiciones.
“Los no inmigrantes, como estudiantes, trabajadores temporales o personas con visas de turista, vienen a Estados Unidos por un periodo corto y con un propósito específico. Nuestro sistema está diseñado para que se vayan cuando su visita termine. Su visita no debe funcionar como el primer paso en el proceso de la green card”, señaló la agencia en un comunicado.
El anuncio de USCIS no indica si se exigiría a las personas permanecer en otro país durante todo el proceso, ni si la política afecta a extranjeros cuyas solicitudes de green card ya están en trámite.
La agencia no respondió a preguntas enviadas por correo electrónico sobre cuántas personas se verían afectadas ni a las críticas por la noticia.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP