“Cierto es, y esa información sí la tengo de varios, que anda una funcionaria por ahí de la embajada amenazando con quitar visas. Eso no es coherente con una buena relación que yo aspiro a mantener con Estados Unidos”, expresó el mandatario durante su conferencia semanal. No identificó a la funcionaria estadounidense.
El comentario del presidente fue en respuesta a la consulta de un periodista sobre la presunta presión de la embajada sobre abogados, diputados y ministros de la administración de Mulino.
“Ellos son libres de poner y quitar visa al que quiera, pero no amenazando de que si tú no haces eso te quito la visa. La quitan o no, yo no sé. Pero el problema bilateral que no podemos desconocer es el de Estados Unidos y China, que al final no atrae a Panamá”, dijo Mulino, y agregó que Panamá no debe involucrarse en disputas entre otros países.
“Mucho menos podemos nosotros... aceptar este tipo de presión, si las hay, para ir en contra de una seguridad jurídica respecto de contratos, establecimientos comerciales en Panamá”, afirmó Mulino. “Yo a lo único que aspiro es al respeto”, añadió.
Tras una consulta de The Associated Press tras los comentarios del gobernante panameño, la embajada de Estados Unidos envió una respuesta indicando que “una visa es un privilegio, no un derecho”.
“Estamos comprometidos con la protección de nuestra nación al mantener los más altos estándares de seguridad nacional a través de nuestro proceso de visas”, indicó el embajador estadounidense en Panamá, Kevin Marino Cabrera.
Estados Unidos anunció a inicios de septiembre una nueva política de restricción de visas a ciudadanos centroamericanos que mantengan relaciones con el Partido Comunista de China.
En un comunicado de prensa, el Departamento de Estado estadounidense indicó que su país “se compromete a contrarrestar la influencia corrupta de China en Centroamérica y a detener sus intentos de subvertir el Estado de derecho”.
"Revocamos y negamos visas de acuerdo con nuestras leyes y regulaciones, sin importar la profesión o posición del individuo en el gobierno”, agregó el embajador Cabrera.
Desde el inicio de la segunda administración de Donald Trump Panamá ha quedado en medio de una disputa entre Estados Unidos y China. El país norteamericano ha cuestionado la influencia de China en el Canal de Panamá e incluso ha amenazado con retomar el control de la vía marítima.
Estados Unidos construyó el canal a principios del siglo XX mientras buscaba formas de facilitar el tránsito de embarcaciones comerciales y militares entre sus costas. El control de la vía fluvial se transfirió a Panamá en 1999 en virtud de un tratado firmado en 1977 por el presidente estadounidense Jimmy Carter.
En agosto, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos y China cruzaron señalamientos sobre la influencia de Beijing en el Canal de Panamá. Washington advirtió que ésta podría representar un riesgo para el comercio y la seguridad global, mientras Beijing consideró que esas acusaciones eran un pretexto para intentar retomar el control de la vía. En esa reunión Mulino reafirmó la neutralidad del canal y la propiedad panameña sobre la ruta interoceánica.
FUENTE: Associated Press