El laboratorio estadounidense insistió en que la versión actual de la vacuna seguiría siendo la primera línea de defensa de Moderna contra Ómicron, aunque adelantó que planea desarrollar una vacuna específica contra la nueva cepa, de rápida propagación, para lo cual comenzará los ensayos clínicos a principios del 2022.
La compañía dijo que dos dosis de su vacuna generó bajos anticuerpos neutralizantes contra la variante Ómicron, pero una tercera inyección de refuerzo de 50 microgramos los aumentó 37 veces.
A su vez, una dosis de refuerzo más alta, de 100 microgramos, elevó los niveles de anticuerpos más de 80 veces.
Las autoridades estadounidenses autorizaron el refuerzo de 50 microgramos de la vacuna de Moderna en octubre. Las dos primeras dosis son de 100 microgramos.