“Vivimos una oleada represiva donde se llevaron a por lo menos 15 personas presas de las cuales no sabemos su paradero”, explica a Infobae Jesús Tefel, miembro de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB). Entre los detenidos se mencionan a Nidia Barboza, de la Alianza Cívica en Masaya; Muammar Vado, del partido Unamos (antes MRS), Esterlin Soriano González, de Cinco Pinos, Chinandega, y Yoel Sandino Ibarra, de Managua.
“Hemos vivido una noche de terror, otra noche de los cuchillos largos, reina el miedo, la incertidumbre, la impunidad. El hostigamiento policial y paraestatal es casi permanente en todos los departamentos del país. Hay más de 20 detenciones arbitrarias e incidentes violentos que estamos documentando”, expresó en un comunicado el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).
Unos 4,5 millones de nicaragüenses están llamados a votar hoy en unas elecciones donde se escogería al presidente, vicepresidente y 90 diputados de la Asamblea Nacional. La oposición, sin embargo, considera este proceso “una farsa” porque fue excluida de participar después de la proscripción de sus tres partidos políticos y el encarcelamiento de siete opositores que manifestaron su intención de competir contra Daniel Ortega.
La oposición ha llamado a los ciudadanos a no votar, y a los nicaragüenses exiliados a salir a las calles a participar en al menos medio centenar de marchas y actividades en 38 ciudades del mundo para exigir a la comunidad internacional que no se reconozcan como legítimas estas elecciones donde solo puede ganar Daniel Ortega.
Para Tefel, el comportamiento del régimen de Ortega “es errático” porque sorpresivamente suspendió una prohibición de venta y consumo de licores que había decretado antes para estos días, con el propósito de contrarrestar el llamado a quedarse que en casa que ha hecho la oposición, y, por otro lado, “instala ese régimen de terror” la noche anterior a las votaciones.
En lo que va del día se han visto centros de votación prácticamente vacíos, y otros con algunas filas de votantes, principalmente de policías, militares y trabajadores del Estado.
“No hay asistencia significativa a las urnas”, señala Tefel. “Donde hemos visto largas filas de votantes son policías y militares. Vamos a ver dispositivos que han usado en otras ocasiones, en los que andan grupos que mueven de un centro de votación a otro para tomar fotos”.
En algunos centros de votación, sin embargo, se observan filas de votantes de varias cuadras. Tefel dice que esa es una estrategia “para la foto”. “Esos son los centros de votación donde concentran un grueso de trabajadores del Estado. Eso no lo vas a ver en otros centros de votación. Eso no se repite”, dice.
FUENTE: la patilla.com