Los chilenos decidirán el 4 de septiembre si aprueban una nueva carta magna elaborada por una Convención Constitucional izquierdista que propone un Estado social y democrático o mantienen la de la dictadura de 1973 a 1990, que instauró un Estado subsidiario con un modelo de libre mercado.
Coincidentes sondeos indican que ganaría el rechazo al nuevo texto propuesto, impulsado por la oposición derechista.
Claudia Heiss, jefa de la carrera de Ciencia Política de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, dijo a The Associated Press que un triunfo del “Apruebo” de la nueva carta magna “da más certidumbre” mientas que si gana el “Rechazo” se abrirá el espacio "a conflictos sociales más agudos” y la derecha mantendría el poder de veto que por décadas le ha permitido rechazar los cambios.