Para peatones y discapacitados, el tramo de la calle 30 del noroeste, entre las avenidas 12 y 15 se ha convertido en una pesadilla, y tienen que transitar con sumo cuidado por aceras no asfaltadas para evitar caer a la vía o quedar atrapado en profundas depresiones o desniveles de terreno.
Propietarios de casas en la zona, encabezados por Rosa Saavedra han formulado quejas y enviado cartas a las autoridades de Miami, porque las calles aledañas están inmersas en un amplio proyecto de reconstrucción y repavimentación, y un funcionario de obras públicas le informó que las mejoras no contemplan la calle 30.
En un sector próximo a la avenida 12 yace un basurero, que acumula desechos de comida, latas y botellas de cerveza.