Según explicó Homendy, la Ford Econoline se encontraba en tierra cuando fue alcanzada por el carguero después de que este no consiguiera detenerse dentro de los límites de la pista.
La furgoneta pertenecía a una compañía contratista que proporcionaba servicios de limpieza en MIA.
Siete personas viajaban en su interior.
La NTSB confirmó además que el avión impactó un segundo vehículo civil durante su recorrido fuera de la pista.
El Boeing avanzó casi 400 metros fuera de la pista
Los investigadores determinaron preliminarmente que la aeronave recorrió aproximadamente 1.300 pies más allá del extremo de la superficie pavimentada.
Eso equivale a unos 396 metros.
Durante ese trayecto atravesó el perímetro correspondiente al área aeroportuaria e impactó los vehículos.
Finalmente se detuvo y quedó envuelto en llamas.
La distancia recorrida será uno de los elementos fundamentales para determinar por qué el Boeing no consiguió detenerse después de aterrizar.
Cinco muertos y cinco heridos
El saldo confirmado por las autoridades de Miami-Dade permanece en cinco personas fallecidas y cinco heridas.
Algunos de los sobrevivientes fueron hospitalizados en condición crítica.
Las autoridades no habían divulgado públicamente durante la conferencia de este lunes las identidades de las víctimas mortales.
Tampoco se había presentado todavía un desglose definitivo que permitiera establecer públicamente la ubicación exacta de cada una de las víctimas en el momento del impacto.
La tripulación del avión sobrevivió
Otro de los datos confirmados por la NTSB es que los tripulantes del Boeing 767 sobrevivieron al accidente.
La información resulta especialmente significativa debido a la violencia del impacto y al incendio que se produjo posteriormente.
Los equipos de emergencia encontraron la aeronave envuelta en llamas.
Las imágenes difundidas desde el aeropuerto mostraron una enorme columna de humo elevándose desde la zona donde terminó el carguero.
El avión operaba para Amazon Prime Air
La aeronave involucrada era un Boeing 767-300 operado por 21 Air.
Realizaba el vuelo 7598 para Amazon Prime Air.
El carguero había partido del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín de San Juan, Puerto Rico, con destino a Miami.
El accidente ocurrió después de que la aeronave aterrizara en MIA y no consiguiera detenerse dentro de los límites previstos.
Amazon ha señalado que colabora con las autoridades mientras continúa la investigación.
Un enorme operativo con unos 200 rescatistas
La magnitud de la emergencia obligó a desplegar una respuesta extraordinaria.
El Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade movilizó alrededor de 60 unidades y unos 200 efectivos.
Cuando los primeros equipos llegaron, encontraron múltiples focos de emergencia.
Por un lado estaba el avión incendiado.
Por otro, había vehículos alcanzados por la aeronave y víctimas que necesitaban ser rescatadas.
Los bomberos tuvieron que trabajar simultáneamente en la extinción de las llamas y la atención de los heridos.
Personas quedaron atrapadas tras el impacto
Los rescatistas tuvieron que liberar a víctimas que quedaron atrapadas como consecuencia de la colisión.
La existencia de siete ocupantes dentro de la Ford Econoline ayuda ahora a comprender por qué el accidente dejó un saldo tan elevado pese a tratarse de un avión de carga y no de pasajeros.
La investigación deberá reconstruir dónde se encontraba exactamente la furgoneta y cómo se produjo el impacto.
También deberá determinar la secuencia de colisiones antes de que la aeronave finalmente se detuviera.
Recuperaron las dos cajas negras
Los investigadores ya cuentan con dos piezas fundamentales para determinar qué ocurrió.
La NTSB confirmó la recuperación del:
registrador de datos de vuelo (FDR)
y del
registrador de voz de cabina (CVR).
Son los dispositivos conocidos popularmente como las “cajas negras”.
Su análisis permitirá reconstruir tanto el comportamiento técnico de la aeronave como las conversaciones y sonidos registrados dentro de la cabina.
¿Qué pueden revelar las cajas negras?
El registrador de datos contiene información sobre numerosos parámetros del vuelo.
Los investigadores podrán analizar elementos como la velocidad de aproximación y aterrizaje, configuración de la aeronave, sistemas de frenado y otros datos técnicos.
El registrador de voz permitirá escuchar las comunicaciones de los pilotos y sonidos producidos dentro de la cabina durante los minutos previos y posteriores al aterrizaje.
Ambos dispositivos serán fundamentales para establecer una cronología precisa.
La gran pregunta: ¿por qué no pudo detenerse?
La investigación se concentra ahora en determinar qué provocó que el Boeing 767 continuara avanzando después del aterrizaje.
Todavía no existe una causa oficial.
La NTSB y la Administración Federal de Aviación (FAA) deberán analizar diferentes posibilidades antes de emitir conclusiones.
Entre los elementos habituales de una investigación de este tipo están el funcionamiento de los sistemas de la aeronave, las condiciones de la pista, factores meteorológicos y la actuación de la tripulación.
Pero, por ahora, atribuir el accidente a cualquiera de esos factores sería prematuro.
La NTSB reconstruirá los últimos segundos del vuelo
Los investigadores examinarán además los restos del avión y las marcas dejadas sobre la pista y las áreas posteriores.
La distancia de 1.300 pies fuera del pavimento permitirá reconstruir cómo fue perdiendo velocidad la aeronave.
También se estudiarán los puntos donde impactó los dos vehículos.
La investigación deberá establecer en qué momento se produjo el incendio y si comenzó antes o después de las colisiones.
MIA suspendió temporalmente sus operaciones
El accidente provocó una importante alteración de las operaciones del Aeropuerto Internacional de Miami.
Las autoridades implementaron inicialmente un “ground stop”, que impidió temporalmente nuevos despegues y aterrizajes.
La medida fue levantada horas después.
El aeropuerto comenzó entonces a recuperar gradualmente sus operaciones, aunque el accidente provocó retrasos y afectaciones para numerosos pasajeros.
La investigación podría extenderse durante meses
Aunque la NTSB ya está ofreciendo información preliminar, determinar una causa probable puede requerir un proceso considerablemente más largo.
Los investigadores deberán estudiar:
las cajas negras, la aeronave, los motores, sistemas de frenado, documentación de mantenimiento, condiciones meteorológicas, comunicaciones con el control aéreo y actuaciones de la tripulación.
También serán analizados videos y otras evidencias disponibles dentro del aeropuerto.
Las primeras conclusiones no equivaldrán necesariamente al informe definitivo.
Las víctimas todavía no habían sido identificadas públicamente
Durante la conferencia del lunes, las autoridades no habían divulgado las identidades de las cinco personas fallecidas.
Habitualmente, esos nombres se mantienen reservados hasta que los familiares hayan sido notificados.
La presencia de trabajadores contratistas dentro de la furgoneta constituye ahora uno de los principales focos de atención.
No se ha precisado públicamente cuántas de las víctimas mortales viajaban en ese vehículo.
El dato que cambia la dimensión de la tragedia
Inicialmente, la atención estuvo concentrada en el Boeing 767 saliéndose de la pista y en el enorme incendio posterior.
La información proporcionada por la NTSB permite comprender mejor por qué el accidente tuvo consecuencias tan graves.
El avión no simplemente abandonó la pista.
Continuó avanzando cerca de 400 metros y golpeó al menos dos vehículos.
En uno de ellos viajaban siete personas.
Ahora las cajas negras y las evidencias recogidas en la escena deberán responder la pregunta fundamental:
¿qué ocurrió durante el aterrizaje para que un Boeing 767 de carga no pudiera detenerse y terminara protagonizando una de las tragedias aéreas más graves registradas recientemente en Miami?
Información en desarrollo.