Seis días lleva la víctima en estado crítico luchando por su vida, mientras su pequeña hija de ocho años y su madre vienen diariamente al hospital Jackson a orar por su pronta recuperación.
Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITESeis días lleva la víctima en estado crítico luchando por su vida, mientras su pequeña hija de ocho años y su madre vienen diariamente al hospital Jackson a orar por su pronta recuperación.
La vida de la familia dio un giro inesperado el pasado sábado, cuando a las afueras del restaurante Hooters, ubicado en la avenida 33 y Coral Way, Darren Campbell, un padre de dos niñas, recibió tres disparos luego de una discusión verbal con una mujer identificada como Quanesha Lewis.
Mientras la vida de la víctima pende de un hilo, seguir adelante ha sido un reto, sobre todo para la hija más pequeña del hombre, quien presenció la sangrienta escena.
Cuando la niña de ocho años pregunta por su padre, esta es la respuesta que su madre le da.
“Le digo que está malito, que papá Dios lo está cuidando y que por motivos del Covid no puede entrar a verlo”, dijo Aileen Campbell.
Las noches han sido interminables para Aileen Campbell, quien recuerda una y otra vez la llamada que nunca hubiese querido recibir.
“La escuché gritar mientras que esta persona me decía acaban de dispararle a su padre, lo primero que le pregunté fue, ésta vivo y se quedaron callados”, dijo la mujer.
Quanesha Lewis, quien es residente de Tampa, fue acusada de intento de homicidio y quedó en libertad bajo fianza.
Durante su comparecencia en la corte, Lewis aseguró que actuó en defensa propia y le disparó al hombre porque se sintió amenazada.
Por indicaciones de su abogado, la madre de la niña no pudo hablarnos de las acciones legales que iniciaron.
Por lo pronto, lo único que espera es que Darren Campbell salga con vida del hospital.
FUENTE: Victoria Joseph | americateve.com

Suscribite a nuestro Newsletter