Los europarlamentarios aprobaron la medida por 389 votos a favor, 206 en contra y 32 abstenciones. Los partidos de derechas formaron una alianza con los grupos de ultraderecha a los que antes habían descartado para sacar adelante la iniciativa, mientras que las formaciones de izquierda y centro votaron en contra.
Cualquier socio de la Unión Europea podrá ahora negociar por su cuenta o en pequeñas coaliciones para deportar a los migrantes no a sus países de origen, sino a instalaciones aún pendientes de construcción fuera del bloque de 27 naciones.
Grecia, Alemania, Holanda, Austria y Dinamarca ya han entablado negociaciones con gobiernos principalmente de África para que alberguen centros donde retener a migrantes a quienes se les ha denegado el asilo.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.