Terminó en un empate cuádruple por el tercer puesto.
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SUSCRIBITEAUGUSTA, Georgia, EE.UU. (AP) — Quizá el único consuelo que Justin Rose pueda sacar de otro desengaño dominical en el Masters es que no volvió a terminar segundo.
Terminó en un empate cuádruple por el tercer puesto.
El popular inglés de 45 años, que el año pasado perdió un desempate ante Rory McIlroy, acabó el domingo a dos golpes de él. Por un breve momento, Rose tuvo una ventaja de dos golpes en la ronda final en Augusta National, hasta que una serie de errores en Amen Corner y un par de birdies del campeón defensor en ese mismo tramo de hoyos le propinaron a Rose otra dosis de decepción.
El dos veces campeón Scottie Scheffler protagonizó una arremetida tardía para terminar segundo con 11 bajo par, y Rose quedó un golpe más atrás, junto con Tyrrell Hatton, Russell Henley y Cameron Young, quien jugó en el grupo final con McIlroy pero nunca logró arrancar.
“Simplemente una oportunidad que se escapó”, lamentó Rose después.
Ha tenido muchas en los pintorescos terrenos de Augusta National.
Rose ha terminado segundo tres veces, incluida otra derrota en desempate ante Sergio García. Los únicos jugadores que han sido subcampeones más veces en el Masters son Jack Nicklaus, Ben Hogan y Tom Weiskopf —y Nicklaus y Hogan ganaron cada uno más de una chaqueta verde.
“Siento que con una derrota en muerte súbita”, comentó Rose, “más o menos sabes que llegaste a la casa. Hiciste todo lo necesario para ganar. Luego, a veces, se reduce a un lanzamiento de moneda. Mientras que hoy sentí que, sí, había una oportunidad de hacerlo mejor”.
Rose comenzó el día a tres golpes de McIlroy y Young, pero para cuando completó los primeros nueve hoyos, había llegado a 12 bajo par y volvió a meterse en la pelea. McIlroy y Young habían empezado a flaquear, y Scheffler aún no había hecho su movimiento, y eso dejó a Rose en medio del fairway en el largo hoyo 11, par 4, con una ventaja de dos golpes en la ronda final del Masters.
Luego colgó su tiro de aproximación tan a la derecha que terminó fuera del búnker junto al green, la primera señal ominosa de problemas. Rose siguió con un buen acercamiento, pero falló el putt de 15 pies para par y su ventaja se redujo a la mitad.
Después, en el hoyo 12, par 3 —quizá el par 3 más famoso del mundo—, Rose se pasó del green desde 155 yardas. Su bola quedó en reposo en una ligera pendiente cuesta abajo, y dejó corto del green el chip posterior, lo que derivó en un segundo bogey consecutivo.
“Cuando llegas al tee del 12, tienes que estar 100% en el momento”, manifestó Rose. “Aterrizó dos yardas demasiado lejos y me dejó en una situación rara, con una piña justo al lado de mi bola que quería mover. Eso me hizo intentar el chip de una manera un poco distinta, porque tuve que usar la punta del palo y pegar una especie de chip con efecto de gancho”.
Sin embargo, quizá sea el hoyo final de Amen Corner el que Rose más lamentará. Se dejó un putt de 40 pies para eagle en el hoyo 13, par 5, lo que lo habría puesto junto a McIlroy con 12 bajo par. En lugar de embocarlo, un par tras tres putts le apagó aún más el impulso.
Rose sí logró salvar el hoyo para birdie en el 15, par 5, pero falló un putt de 3 pies en el 17, y sus opciones de ganar se terminaron.
“De ninguna manera estaba libre y claro, y no estaba ni cerca de tener el trabajo hecho, pero estaba en la posición correcta”, dijo Rose. “Realmente tenía el control. En los primeros 10 hoyos sentí que lo tenía —sí, lo tenía. Y la mentalidad era cruzar la meta a toda velocidad, no solo intentar sacarlo adelante. Estaba jugando muy bien, pero el impulso cambió para mí alrededor de Amen Corner”.
Los majors le han causado a Rose bastante dolor a lo largo de los años. Fue segundo en el Abierto Británico en 2024, y tercero en el Campeonato de la PGA más temprano en su carrera. Los tres subcampeonatos en el Masters han puesto su nombre en el gran trofeo plateado que muestra la casa club de Augusta National, pero no en la columna que corresponde a los ganadores.
Su único título de major sigue siendo el Abierto de Estados Unidos de 2013 en Merion.
Rose no se rinde, sin embargo. Ni de lejos.
“De verdad, como que volví a impulsar y a reenergizar mi carrera y a mí mismo, y tengo mucha confianza en mí, de que hay mucho camino por delante”, expresó. “Estos son los torneos en los que me concentro. Estos son los torneos por los que practico. Estos son los torneos que me empujan a dar ese esfuerzo extra, a tener que presentarme y seguir estando en estos grandes escenarios”.
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FUENTE: AP

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