Los datos, que muestran la primera disminución en la indigencia en años, impulsaron a los activistas a cuestionar la narrativa del gobierno del presidente Donald Trump de que las políticas actuales para abordar la carencia de vivienda están fracasando y necesitan una reforma.
Se contabilizaron 181.934 personas sin hogar en California el año pasado, una disminución del 2,8% con respecto a 2024, según el nuevo informe federal. En términos generales, el país experimentó una disminución del 3,3% en la cantidad de personas que carecen de techo, la primera desde 2016. Se estima que, a nivel nacional, hay 745.652 personas sin hogar.
Estas cifras provienen del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés), que el viernes publicó su informe anual para el Congreso sobre personas en situación de calle, luego de una demora inexplicable de cinco meses. Al ser el principal indicador del país sobre la eficacia de las medidas para combatir la indigencia, el informe desempeña un papel crucial en la asignación de fondos y la formulación de políticas, y es una importante herramienta política.
El gobierno de Trump utilizó el informe para promover sus políticas, incluida su represión de la inmigración y sus empeños por desviar los fondos destinados a la vivienda permanente. Mientras tanto, el National Homelessness Law Center —un organismo jurídico sin fines de lucro enfocado en la prevención y la resolución de la indigencia— se apresuró a señalar que la disminución de personas sin hogar ocurrió durante la presidencia de Joe Biden.
“La indigencia ha disminuido porque el presidente Biden financió cosas que sabemos que funcionan, como la vivienda y el apoyo”, expresó Jesse Rabinowitz, portavoz del centro, en un comunicado de prensa. “Lamentablemente, el gobierno de Trump está haciendo todo lo posible por revertir este progreso”.
El gobierno federal restó importancia a la pequeña disminución anual de la cantidad de personas sin hogar, y en cambio se centró en el hecho de que la cifra ha aumentado un 27% en todo el país desde 2013. Fue entonces cuando Estados Unidos comenzó a implementar una práctica llamada “la vivienda primero”, que proporciona vivienda a las personas de inmediato, en lugar de exigirles que primero se recuperen de su adicción o cumplan con otras condiciones.
“Los datos muestran claramente que el enfoque actual de ‘la vivienda primero’ no ha logrado reducir significativamente el número de personas sin hogar, lo que ha provocado niveles críticos de gente que vive en la calle”, expresó Scott Turner, secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano. “El HUD está restableciendo sus programas para promover la recuperación y la autosuficiencia, y para garantizar que los beneficios financiados por los contribuyentes lleguen a familias estadounidenses”.
El gobierno de Trump quiere poner fin al enfoque de ‘la vivienda primero’ y, en su lugar, darle prioridad a vivienda que exija que las personas se mantengan sobrias. El gobierno también ha intentado que los fondos destinados a las personas sin hogar no se utilicen en vivienda permanente, sino más bien se asignen a refugios temporales. California es uno de los 19 estados que han demandado al gobierno del mandatario por ese cambio.
El gobierno federal vinculó la disminución de personas sin hogar en 2025 con la inmigración, y expuso en un comunicado de prensa que era “atribuible a la disminución en ciudades santuario”. El informe completo nunca menciona a las ciudades santuario, pero sí dice que algunas comunidades de Nueva York e Illinois atribuyeron la disminución de indigentes “en parte” a cambios en la política federal sobre inmigración.
Dónde disminuyó la indigencia California se encontraba entre los cinco estados que reportaron las mayores disminuciones en el número de personas sin hogar el año pasado, aunque hubo descensos más significativos en Illinois (44%), Hawai (41%), Florida (11%) y Nueva York (8%).
En California, 17 comunidades reportaron disminuciones en el número de personas “crónicamente sin hogar”, lo que significa que tienen una discapacidad y han estado sin hogar durante un año o más. El condado de Los Ángeles reportó 2.394 personas menos en esta situación. Los funcionarios de las comunidades que experimentaron esas disminuciones atribuyeron la tendencia a la apertura de nuevas viviendas, la colocación con mayor rapidez de personas en viviendas, la utilización de un sistema coordinado para conectar a las personas con las viviendas disponibles, y el incremento de la asistencia en la calle, según el informe.
Los datos provienen del censo de personas sin hogar en un momento dado, un registro obligatorio a nivel federal que cuenta a las personas que duermen en refugios y a la intemperie un día específico de enero. Los voluntarios cuentan a las personas que ven dormir en la calle, en automóviles o en otros lugares no destinados a ser habitados. Generalmente se considera que esta labor subestima el número de personas sin hogar, ya que es fácil que los voluntarios no detecten a las personas que se encuentran en zonas de difícil acceso.
El gobierno federal exige que cada comunidad realice un recuento de las personas que duermen en sus calles cada dos años. Estos recuentos los llevan a cabo las “coaliciones locales de asistencia”, que incluyen un condado (o varios), ciudades y proveedores de servicios locales. En California, 14 de las 44 coaliciones locales de asistencia del estado no realizaron el recuento el año pasado. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano utilizó datos de 2024 para las comunidades que no disponían de datos de 2025.
Cada comunidad debe enviar sus datos de conteo puntual al HUD, que los revisa, verifica y analiza antes de publicar un informe. Ese informe suele darse a conocer en diciembre del año del conteo.
Cómo Trump cambió el informe Cuando el informe federal finalmente se publicó el viernes, el gobierno de Trump le estampó su sello de varias maneras, incluida la eliminación de toda referencia al género. El informe anterior de 2024 desglosaba la indigencia por género (el 39% de las personas contabilizadas eran mujeres y el 60% hombres), e incluía categorías como personas transgénero, personas inseguras sobre su identidad de género y personas no binarias. Los datos de 2025 no incluyen este desglose.
Y mientras que el informe anterior se refería a “personas que experimentan indigencia”, el nuevo informe se refiere a “personas indigentes”.
Si bien la disminución de personas sin hogar a nivel nacional el año pasado es un “alivio”, se vislumbran problemas en el horizonte, según Ann Oliva, directora general de la National Alliance to End Homelessness, un organismo dedicado a prevenir y erradicar la indigencia.
“Gran parte del progreso reflejado en el conteo (en un momento dado de) 2025 se debe a la vivienda focalizada y a los servicios dirigidos que estuvieron disponibles en 2024 para realojar a las personas”, manifestó en un comunicado de prensa, “incluido el exitoso programa Vales de Vivienda de Emergencia, y los nuevos fondos para abordar la falta de vivienda en zonas rurales y en la calle. Desafortunadamente, el gobierno de Trump le ha restado prioridad a estas herramientas y ha trabajado para desmantelar los sistemas mismos que impulsaron estas reducciones”.
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Este despacho fue publicado originalmente por CalMatters y distribuido en colaboración con The Associated Press.
FUENTE: AP