La decisión, anunciada el jueves por el Departamento de Seguridad Nacional, supuso un inusual alivio para personas amparadas por medidas temporales que han sido duramente criticadas por los republicanos. La prórroga se produce en medio de los combates que se desarrollan en el sur de Líbano entre tropas israelíes y combatientes del grupo político-paramilitar Hezbollah.
La decisión fue automática, lo que significa que la administración dejó pasar el plazo en el que debía decidir si extendía la medida llamada Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los libaneses que viven en Estados Unidos y están amparados por el programa. Por ley, el estatus se prorroga automáticamente por seis meses si el departamento no cumple el plazo.
Fue un desenlace inusual para un gobierno que ha cancelado las protecciones que habían resguardado de la deportación a personas de 13 países, entre ellos, Venezuela, Haití, Nicaragua y Siria.
El TPS fue creado por el Congreso en 1990 para evitar deportaciones a países que sufren desastres naturales o conflictos civiles, dando a las personas autorización para trabajar en periodos de hasta 18 meses. Más de 1 millón de inmigrantes de 17 países estaban protegidos por el TPS al inicio del mandato de Trump, después de que la administración del expresidente Joe Biden ampliara considerablemente su uso.
El programa ha sido objeto de controversia.
Republicanos y críticos del TPS argumentan que el programa y sus protecciones se desvían de su intención temporal original, adquiriendo un carácter cuasipermanente cuando se extiende. Sus defensores aseguran que es un programa humanitario fundamental que evita que individuos vulnerables sean obligados a volver a condiciones peligrosas.
En su aviso, el Departamento de Seguridad Nacional indicó que la exsecretaria del departamento, Kristi Noem, y el actual secretario, Markwayne Mullin, quien ha encabezado el departamento durante los últimos dos meses, “no pudieron tomar una determinación informada sobre la designación del TPS para Líbano”.
La extensión permite que los beneficiarios actuales mantengan sus protecciones hasta el 27 de noviembre de 2026, “si aún cumplen los requisitos de elegibilidad para el TPS”, según el aviso. Los permisos de trabajo que ya se emitieron para los titulares libaneses del TPS serán válidos hasta ese mismo día.
Esta es la segunda vez que el gobierno de Trump prorroga automáticamente una designación de TPS. La primera ocurrió hace casi un año con Sudán del Sur, pero las protecciones se dieron por terminadas en noviembre de 2025, tras el periodo de extensión de seis meses.
Hay decenas de demandas que impugnan la terminación del TPS en tribunales federales de distintos estados. La Corte Suprema tiene previsto tomar una decisión durante el verano sobre el TPS que protegía a haitianos y sirios, y se espera que el resultado tenga impacto en todos los demás casos.
Los defensores celebraron la extensión.
“Extender el Estatus de Protección Temporal significa que los ciudadanos libaneses en Estados Unidos no serán obligados a regresar a condiciones peligrosas, sino que se les permitirá quedarse y seguir apoyando a sus familias y contribuyendo a sus comunidades locales”, afirmó Kelly Razzouk, vicepresidenta de políticas y defensa del Comité Internacional de Rescate.
José Palma, coordinador nacional de la Alianza Nacional del TPS, un grupo de defensa que ha luchado en tribunales federales contra la cancelación del TPS para varios países, acogió con satisfacción la extensión de las protecciones para los libaneses.
“Pero necesitamos encontrar una solución permanente para todos los beneficiarios del TPS”, advirtió.
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La periodista de The Associated Press Rebecca Santana contribuyó a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP