El mayor de policía Jorge Pastor dijo a periodistas que se trató de “un atentado” e informó que en el lugar de la explosión —ocurrida en la madrugada del lunes al norte de Quito— se encontró un panfleto con amenazas. Agregó que aún no han sido identificados los responsables.
En las inmediaciones de esa edificación se encontró un vehículo incinerado, lo que “podría tener relación con el hecho investigado” y la onda expansiva causó destrozos, especialmente en ventanales del cercano Ministerio de Agricultura, dijo Pastor.
Decenas de explotaciones ilegales de minería, especialmente de oro, han sido descubiertas en los últimos años en buena parte del país que son atribuidas por las autoridades a grupos criminales como Los Lobos y Los Choneros.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el año pasado el crimen organizado logró mover 1.300 millones de dólares producto de la extracción ilegal de oro.
Para combatir este delito el gobierno dispuso que las Fuerzas Armadas realicen permanentes operativos en las zonas donde se extraen minerales ilegalmente. Los militares tienen la orden de destruir la maquinaria pesada y las instalaciones con explosivos e incautar el material aurífero y detener a los operadores.
En 2025 los militares realizaron 386 operativos contra la minería ilegal y en lo que va de este año han realizado 1.151 acciones, según información oficial.