Con casi 3,5 millones de votos de ventaja, parecía que la petición del presidente Muhammadu Buhari a los votantes de darle otra oportunidad para acabar con la corrupción, la arraigada inseguridad y una economía debilitada por una inusual recesión, fue escuchada en el país de 190 millones de habitantes.
Aunque muchos nigerianos frustrados dijeron que querían darle a alguien nuevo una oportunidad, Buhari, un exdictador militar, parecía haber logrado suficiente apoyo en un país rico en petróleo ya cansado de una serie de políticos que se enriquecieron a ellos mismos y no a la gente.
La oficina de campaña de Buhari sacaba refrigerios y se preparaba para que el presidente diera su discurso de aceptación, dijo Babatunde Fashola, director de monitoreo de la elección de campaña, a The Associated Press en la capital, Abuja.
El principal opositor Atiku Abubakar, quien no se presenta en público desde la elección del sábado, deberá aceptar su derrota y conceder la victoria, dijo Fashola. “Que este país avance”, agregó.
Sin embargo, los resultados finales podrían demorar hasta el miércoles, en una contienda que se llegó a describir como demasiado cerrada para pronosticar. El mandatario, quien se declaró victorioso momentos después de votar en su ciudad de origen el sábado, dijo a empleados de la campaña la tarde del lunes: “Los felicito mucho por haber triunfado”.
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Kazziha reportó desde Abuja, Nigeria.
FUENTE: Associated Press

