En documentos judiciales presentados el martes, el Departamento de Justicia apoyó el argumento de OpenAI de que entrenar sus modelos con grandes cantidades de textos encontrados en internet está protegido por la doctrina de “uso justo” de la ley de derechos de autor.
El Departamento de Justicia escribió que “las posibilidades creativas y los beneficios públicos” de entrenar grandes modelos de lenguaje con ese tipo de contenido “superan con creces cualquier perjuicio competitivo”.
Le indicó al tribunal que ponerse del lado de The New York Times y otros editores que sostienen que la práctica de OpenAI viola la ley de derechos de autor frustraría el “progreso creativo y científico, al tiempo que obstaculizaría la prosperidad estadounidense y la movilidad económica”.
“Todo el motivo por el que los modelos de IA están transformando rápidamente la economía y la seguridad nacional es que ayudan a las personas, incluso a aquellas que trabajan en campos creativos, a crear cosas y a hacer que las cosas se hagan”, escribieron los abogados del Departamento de Justicia. Los “beneficios creativos a menudo se superponen con los intereses de seguridad nacional”, añadió, porque los modelos de IA pueden “ayudar a las autoridades de seguridad nacional a analizar y extraer inferencias de hechos del mundo real (no protegidos) como los que se transmiten en artículos de The New York Times”.
El Times critica la postura del gobierno La demanda, y la participación del gobierno en ella, son síntomas de algo que ocurre en todo el mundo, particularmente en los últimos meses: la carrera por mantenerse al día con el rápido auge de las herramientas de IA durante los últimos cinco años. En muchos casos, las disputas sobre la IA y sus prácticas avanzan por tribunales que aún carecen de precedentes —y en algunos casos de lenguaje— para ajustarse al tema en cuestión.
El New York Times afirmó el miércoles que la administración “se pone del lado de un puñado de empresas de IA valoradas en billones de dólares a costa de los incontables creadores estadounidenses cuyo trabajo les robaron”.
“La IA y los creadores pueden prosperar; las empresas de IA simplemente necesitan pagar de manera justa por el contenido que hace posibles sus productos, como exige la ley de derechos de autor”, manifestó Graham James, portavoz del diario, en un comunicado enviado por correo electrónico. “La propuesta del gobierno de permitir que las empresas tomen ese contenido sin permiso ni compensación socavaría la sostenibilidad del contenido creado por humanos del que depende una sociedad sana, y que la IA necesita para funcionar”.
El New York Times dice que OpenAI amenaza su sustento financiero El Times demandó a OpenAI en 2023, argumentando que la empresa amenazaba el sustento de sus periodistas al robar, en la práctica, trabajo valorado en miles de millones de dólares; en algunos casos, presentando material del Times palabra por palabra a personas que buscaban respuestas de una inteligencia artificial generativa como ChatGPT. La amenaza para las publicaciones periodísticas se hizo aún más evidente cuando, en 2024, Google introdujo resúmenes generados por IA en la parte superior de los resultados de búsqueda en línea, cortando los ingresos publicitarios que llegan cuando la gente hace clic en un enlace hacia la fuente original de la información.
Desde entonces, al Times se han sumado otras organizaciones de noticias, entre ellas, periódicos propiedad de MediaNews Group como el New York Daily News y el Chicago Tribune, la editorial de medios digitales Ziff Davis y la organización sin fines de lucro Center for Investigative Reporting. La empresa también ha sido demandada por varios escritores, como la comediante Sarah Silverman, que aseguran que sus libros fueron ingeridos para entrenar los modelos de IA de OpenAI sin su permiso.
Los argumentos de The Times difieren de los presentados por autores de libros. En su demanda original y en una denuncia enmendada presentada a principios de este año, se centró en la competencia desleal de empresas que “buscan aprovecharse gratuitamente de la enorme inversión de The Times en su periodismo utilizándolo para construir productos sustitutivos sin permiso ni pago”.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP