La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) ha intensificado su escrutinio sobre las principales plataformas de criptomonedas, presentando cargos contra Coinbase por operar como una bolsa de valores, corredor y agencia de compensación no registrados desde 2019. Esta acción se produce un día después de que la SEC presentara 13 cargos contra Binance y su fundador, Changpeng Zhao, por presunta mala gestión de fondos de clientes y operación sin la debida regulación.
La disputa central entre la SEC y la industria de las criptomonedas radica en la definición de qué constituye un valor. La SEC aplica la Prueba de Howey, derivada de una decisión de la Corte Suprema de EE. UU. de 1946, que define un valor como "una inversión de dinero en una empresa común con ganancias que provienen exclusivamente de los esfuerzos de otros". Basándose en esta prueba, la SEC ha clasificado muchos criptoactivos como valores, argumentando que su valor suele depender de los esfuerzos de desarrolladores u otras partes centrales detrás de los proyectos blockchain. Sin embargo, críticos señalan que esta prueba es obsoleta y poco adecuada para la naturaleza descentralizada de las criptomonedas, lo que genera incertidumbre regulatoria.
En respuesta a las acciones de la SEC, Coinbase ha defendido sus prácticas, afirmando que no lista valores en su plataforma. En una publicación de blog, el director legal de Coinbase, Paul Grewal, declaró: "Coinbase no lista valores. Fin de la historia". La compañía también ha solicitado al regulador que proporcione directrices claras sobre cómo las leyes de valores se aplican a las criptomonedas, argumentando que la falta de claridad perjudica a la industria y a los consumidores.
Estas acciones legales reflejan un esfuerzo más amplio de la SEC para regular el mercado de criptomonedas y garantizar la protección de los inversores en un sector que ha experimentado un crecimiento explosivo pero también una volatilidad significativa. La resolución de estos casos podría sentar precedentes importantes para el futuro de la regulación de criptoactivos en Estados Unidos.