Miles de inmigrantes han formado una caravana hacia la frontera estadounidense sin encontrar obstáculos, mientras el presidente de México, AMLO, presiona a Biden para levantar las sanciones impuestas a Cuba y Venezuela con el fin de detener este éxodo. Mario Pentón tiene más detalles sobre esta historia.
Autoridades estadounidenses y mexicanas tienen programada una reunión en la Ciudad de México este miércoles para abordar lo que la Casa Blanca ha catalogado como un notable aumento en la migración a través de la región en los últimos meses.
Estados Unidos enviará al Secretario de Seguridad, Alejandro Mayorkas, y al Secretario de Estado, Antony Blinken, con el objetivo de persuadir a México para controlar el flujo de inmigrantes.
El gobierno mexicano insiste en su solicitud al presidente Joe Biden para que levante las sanciones impuestas a Cuba y Venezuela, argumentando que estas medidas son responsables del incremento migratorio, una narrativa cuestionada por el abogado Jesús Novo, quien considera que busca favorecer a las dictaduras de la región, con las cuales AMLO simpatiza.
Una caravana integrada por más de 6,000 inmigrantes avanza desde el sur de México hacia la frontera de Estados Unidos, admitiendo abiertamente que se trata de un asunto político.
Según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), desde el 1 de octubre más de 730,000 inmigrantes han sido detenidos en la frontera sur, marcando un récord histórico.
La administración Biden se encuentra bajo una fuerte presión de los republicanos, críticos de la masiva llegada de inmigrantes.
Para financiar la costosa guerra en Ucrania, Biden necesita la aprobación del Congreso y los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes, han indicado que no aprobarán más fondos para asegurar las fronteras del país europeo hasta que cambie drásticamente la política de inmigración doméstica.