El 24 de enero de 1975, una bomba explotó en la histórica Fraunces Tavern de Nueva York, causando la muerte de cuatro personas e hiriendo a más de 50. Este ataque fue perpetrado por el grupo nacionalista puertorriqueño FALN. A 50 años del atentado, las familias de las víctimas instan a la administración del presidente Donald Trump a exigir la extradición de los sospechosos que residen en Cuba. Uno de los principales sospechosos, William "Guillermo" Morales, presunto fabricante de la bomba, escapó de prisión y ha estado en Cuba desde 1988. El senador Marco Rubio ha propuesto la Ley de Justicia Frank Connor y el Policía Werner Foerster, que busca la extradición de Morales y otros fugitivos en Cuba.
Recientemente, el presidente Trump revocó la decisión de su predecesor, Joe Biden, de retirar a Cuba de la lista de patrocinadores estatales del terrorismo, manteniendo así la designación de la isla como nación que apoya el terrorismo. Esta acción ha sido respaldada por algunos legisladores que argumentan que el régimen cubano continúa brindando refugio a terroristas y apoyando actividades terroristas internacionales.
El Departamento de Estado de EE. UU. ha enfatizado la necesidad de que el régimen cubano ponga fin a su apoyo al terrorismo internacional y deje de brindar refugio a terroristas. A pesar de los esfuerzos diplomáticos, Cuba ha mantenido su postura de ofrecer apoyo y refugio a individuos y grupos involucrados en actividades terroristas.
La conmemoración del 50º aniversario del atentado de Fraunces Tavern sirve como un recordatorio de la amenaza continua del terrorismo y la importancia de la cooperación internacional para llevar a los responsables ante la justicia.