Una oleada de testigos brinda sus declaraciones a los investigadores federales y se espera que más comparezcan en las próximas semanas, según múltiples fuentes familiarizadas con el asunto.
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SUSCRIBITEUna oleada de testigos brinda sus declaraciones a los investigadores federales y se espera que más comparezcan en las próximas semanas, según múltiples fuentes familiarizadas con el asunto.
La investigación, dirigida por el fiscal federal en Wilmington, Delaware, comenzó en 2018 y se refiere a múltiples actividades financieras y comerciales en países extranjeros que datan de cuando su padre era vicepresidente en la administración Obama.
Los investigadores han examinado si Hunter Biden y algunos de sus asociados violaron las leyes de lavado de dinero, impuestos y cabildeo extranjero, así como las regulaciones sobre armas de fuego.
Para hacerlo, las fuerzas del orden han recopilado información de cabilderos conectados con Hunter Biden, de sus socios comerciales y de otras personas que observaron sus compromisos financieros, incluida una mujer con la que tuvo un hijo.
Hunter Biden no ha sido acusado de ningún delito y ha negado haber actuado mal. Su padre, el presidente Joe Biden, no está incluido en la investigación de las actividades comerciales de su hijo.
Pero la investigación en curso ha planteado preguntas persistentes sobre la ética y el comportamiento del hijo del mandatario.
La actividad en la investigación ha tenido altibajos durante años, con interrupciones por el coronavirus y pausas alrededor de las elecciones de 2020, y en algunos casos, los investigadores no han hecho un seguimiento durante meses después de comunicarse inicialmente con posibles testigos.
Pero en los últimos meses, la pesquisa se ha intensificado, junto con las discusiones entre los funcionarios del Departamento de Justicia sobre la solidez del caso y si se necesita más trabajo antes de buscar una decisión sobre los posibles cargos. Esas discusiones han involucrado a oficiales del FBI y la agencia de investigación criminal del IRS, junto a fiscales en Delaware.
Los investigadores han preguntado en varias ocasiones sobre múltiples facetas de la vida de Hunter Biden, centrándose inicialmente en cuestiones fiscales y transferencias de dinero relacionadas con actividades comerciales en China y Ucrania, país donde formaba parte del directorio de la compañía energética Burisma. Biden les ha dicho a sus asociados que liquidó impuestos pendientes por unos 450 mil dólares, pero esos pagos no han resuelto sus problemas legales.
Los investigadores han examinado el origen de los fondos para pagar las facturas de impuestos. Los fiscales también han examinado un incidente de 2018 en el que un arma de fuego propiedad de Hunter Biden terminó arrojada por su entonces novia a un contenedor de basura en Wilmington. La ley federal prohíbe la compra de armas de fuego por parte de cualquier persona que use o sea adicta a las drogas ilegales, como es el caso de Hunter Biden.
En los últimos meses, Biden ha intentado pasar página, al publicar un libro de memorias y estrenarse como artista con espectáculos en Los Ángeles y Nueva York. Pero incluso los aparentes intentos de evitar la controversia han resultado contraproducentes.
La Casa Blanca reconoció que desempeñó un papel en las ventas de arte, estableciendo un proceso legal para proteger la identidad de los compradores de piezas de Hunter Biden, con el propósito declarado de garantizar que nadie pudiera congraciarse con el presidente comprando el arte de su hijo. }Pero los críticos señalaron que las ventas de arte y el anonimato de los compradores han despertado durante mucho tiempo preocupaciones sobre el lavado de dinero.
FUENTE: Redacción de www.americateve.com

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