La llamada licencia general significa que las sanciones de Estados Unidos no se aplicarán durante 30 días a los embarques de petróleo ruso que ya estuviera cargado en buques tanque hasta el viernes. La medida extiende una licencia similar por 30 días emitida en marzo para el petróleo ruso que había sido cargado hasta el 11 de marzo. La prórroga deja de relieve cómo las repercusiones de la guerra con Irán han impulsado la capacidad de Moscú para beneficiarse de sus exportaciones de energía, que se habían visto limitadas desde la invasión a Ucrania.



