Huang expuso su postura en un momento en que la IA se ha convertido en un tema político controvertido, con objeciones ante los planes para construir más centros de datos, y temores de que la velocidad con la que se está adoptando provoque despidos de trabajadores, que podrían no contar con una red de seguridad. Estas cuestiones han puesto en riesgo el apoyo del público a la tecnología en una época en que se desató una carrera con China, una contienda que Huang cree que puede ser ganada mejor por un Estados Unidos dispuesto a competir a nivel mundial en inteligencia artificial.
Huang subrayó que existe la necesidad de algo de regulación gubernamental y estándares de seguridad para la IA, e hizo hincapié en que la seguridad nacional también debe ser una prioridad para esta tecnología, la cual ha impulsado las ganancias en el mercado de valores y en la economía estadounidense en los últimos años.
Dijo también que la sociedad se adaptará a la IA del mismo modo que lo hizo con los automóviles. Comentó que antes se decía que los autos eran mortales para los niños, pero el mundo cambió sus normas, construyó aceras y pasos para peatones, y evitó que los niños jugaran en la calle.
Huang se muestra escéptico sobre lo que la propiedad gubernamental de empresas de IA podría lograr Con una capitalización de mercado de aproximadamente 5 billones de dólares, Nvidia ha experimentado un crecimiento vertiginoso en los últimos años y se ha convertido en la empresa más valiosa del mundo. OpenAI y Anthropic, compañías de modelos de inteligencia artificial, podrían también superar una valuación de 1 billón de dólares una vez que sus acciones coticen en bolsa.
Este aumento explosivo de riqueza concentrada en compañías de IA ha suscitado nuevas preocupaciones sobre la desigualdad económica. Trump ha intentado disipar esos temores, y recientemente especuló sobre la posibilidad de que el gobierno estadounidense posea acciones en empresas de IA, de modo que las ganancias inesperadas sean compartidas de forma más amplia entre la población. Esta idea también ha sido planteada por el senador independiente Bernie Sanders, e incluso por Sam Altman, director general de OpenAI.
No obstante, Huang expresó escepticismo ante ella, y dijo que calcula que el país se beneficiará ampliamente de los avances de la IA.
“No estoy del todo seguro de lo que pretenden lograr”, manifestó respecto a la propiedad gubernamental. “No he tenido un diálogo con ellos al respecto. Pero recuerde que estas son empresas estadounidenses. Su éxito beneficia al precio de las acciones, en las que muchos estadounidenses invierten. Genera impuestos, lo cual ayuda a muchos estadounidenses. Crea muchos empleos”.
Expuso que las empresas de IA también podrían generar mayores ganancias para las empresas de energía, de construcción y de tecnologías de hardware.
“Los estadounidenses ya tienen participación en compañías estadounidenses, naturalmente, de muchas maneras diferentes”, añadió Huang.
Huang dice que la seguridad nacional debe ser una prioridad en materia de IA El gobierno de Trump ha cambiado recientemente de rumbo: pasó de una regulación laxa de la IA a una más estricta.
Impuso controles de exportación a los modelos más recientes de Anthropic, lo que llevó a la compañía a cerrar el viernes todo acceso público a dichos modelos por motivos de seguridad. El republicano Trump también firmó una orden para que los nuevos modelos de IA sean evaluados voluntariamente por el gobierno antes de ser dados a conocer.
Huang dijo que el gobierno se centra debidamente en cuestiones de seguridad nacional, pero que es importante brindar directrices claras al tomar medidas restrictivas.
“La seguridad nacional siempre debe ser la principal preocupación en lo que respecta a todas las tecnologías”, continuó Huang. “Pero dicho eso... es necesario ser muy específico sobre el riesgo que a uno le preocupa antes de establecer políticas de control de exportaciones”.
Durante el gobierno del presidente Joe Biden, Nvidia se opuso a los controles de exportación diseñados para restringir su capacidad de vender chips a China, y rechazó la premisa del gobierno de que una prohibición garantizaría una ventaja estadounidense en el ámbito de la IA. Huang había advertido que los controles de exportación podrían limitar la capacidad de Estados Unidos para desarrollar el ecosistema mundial de la IA, ya que Beijing respondería con sus propios chips avanzados.
Huang expone que la energía es un problema clave para el desarrollo de la IA en Estados Unidos Huang subrayó que Estados Unidos es vulnerable debido a su deficiente suministro de energía. Los centros de datos que realizan los cálculos utilizados en inteligencia artificial generan una enorme demanda de electricidad, lo que podría sobrecargar la red eléctrica.
Algunos centros de datos serán construidos con sus propias fuentes de energía, pero Huang dijo que Estados Unidos parte con desventaja en materia energética. Y sin más electricidad, será más difícil aprovechar las fortalezas estadounidenses en su infraestructura de IA, los modelos y el desarrollo de chips para computadoras.
“Estados Unidos está muy rezagado en la producción de energía”, advirtió Huang. “Hemos asfixiado la producción de energía durante demasiado tiempo”.
Huang elogió a Trump por su enfoque en aumentar la producción de electricidad. El presidente ha apoyado enérgicamente el uso de petróleo, carbón y gas natural, pero ha rechazado el uso de la energía solar y la eólica.
El director general de Nvidia no se refería a la oposición de Trump a las fuentes de energía más respetuosas con el medio ambiente, sino que la discrepancia que identificó refleja algunos de los temores que tienen los hogares estadounidenses respecto a que la IA incremente sus propias facturas de servicios públicos.
Huang habló el martes en Sherman, Texas, durante la ampliación de la fábrica de Coherent para desarrollar un láser que permita la transmisión de datos entre chips, lo que podría reducir el consumo de energía de los sistemas de IA hasta en un 50%.
La simpatía de Trump por Huang comenzó en una cena en Mar-a-Lago Trump, quien no se caracteriza precisamente por sus conocimientos tecnológicos, entabló amistad con Huang rápidamente. El presidente lo ha calificado de “inteligente” y “sorprendente”, e insiste en que lo acompañe en sus viajes al extranjero. Recientemente, el mandatario hizo que el Air Force One recogiera al director general —vestido con su acostumbrada chaqueta de cuero— en Alaska, rumbo a su visita de Estado a China.
Su relación comenzó el año pasado con una invitación a cenar en Mar-a-Lago, residencia y club privado de Trump en Florida. Huang se encontraba en la zona para recibir el Premio Edison a la Trayectoria por su trabajo en inteligencia artificial.
“Me dijo que llegara a cenar, y así lo hice”, contó Huang. Lo acompañó su esposa, Lori.
“Fue increíblemente ameno, increíblemente carismático y conversador; me hizo muchas preguntas”, recordó Huang. “Desde que lo conocí, lo único de lo que me ha hablado es de crear más empleos, reindustrializar Estados Unidos, proteger la seguridad nacional, ganar”. Agregó que Trump “me llama en plena noche y quiere hablar de alguno de estos temas”.
Pero su cercanía con el mandatario también ha sido blanco de críticas de legisladores demócratas. La senadora Elizabeth Warren objetó que Huang no testificara ante una comisión del Senado, a pesar de que “tiene tiempo para asistir a una cena de 1 millón de dólares por persona en Mar-a-Lago”.
Huang dijo que desea que el presidente de Estados Unidos y otros funcionarios —independientemente de su afiliación política— tengan éxito. “Podemos tener diferencias políticas, pero deberíamos desear que él tenga éxito”, añadió. “Porque cuando el presidente Trump tiene éxito, nuestro país tiene éxito”.
FUENTE: AP