La hawaiana de 25 años terminó con un gran putt para par, y dos birdies consecutivos en los últimos nueve hoyos para disfrutar la caminata más escénica del golf en la recta hacia el 18, con el Océano Pacífico a su izquierda, y un lugar asegurado como la primera campeona del Abierto Femenino de Estados Unidos en Pebble Beach.
Ganó por tres golpes sobre Charley Hull (66), y Jiyai Shin (68), además de hacerse con el premio de 2.000.000, el más grande en la historia para una campeona de LPGA.
Corpuz lució muy tranquila y fresca en el más grande escenario del golf femenino, independientemente del golpe o las circunstancias, hasta que al caer en la realidad mientras caminaba hacia el hoyo 18 con una ventaja de tres golpes en su haber. Se secó las lágrimas con su toalla estampada de Aloha cuando había finalizado.
Hilary Lunke, en 2003 en Pumpkin Ridge, fue la última estadounidense en obtener su primera victoria en el Abierto Femenino de Estados Unidos, aquella en un lunes mediante un desempate de tres.