República Dominicana ordena la salida de nueve diplomáticos cubanos y sus familias
El Gobierno de República Dominicana ordenó este jueves a nueve funcionarios de la Embajada de Cuba en Santo Domingo y a sus respectivas familias abandonar el territorio dominicano antes del próximo domingo 16 de agosto, en una decisión que marca un nuevo episodio de tensión entre ambos países.
La medida afecta a unas 21 personas, incluyendo a los diplomáticos, sus esposas e hijos, según informó el periódico dominicano Listín Diario.
Hasta el cierre de esta información, el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana no había explicado públicamente las razones de la decisión.
El medio dominicano indicó que se esperaba un comunicado oficial que pudiera aclarar los motivos que llevaron al Gobierno del presidente Luis Abinader a ordenar la salida del personal cubano.
Nueve diplomáticos y sus familias deberán salir antes del 16 de agosto
La orden establece un plazo concreto: los funcionarios afectados y sus familiares deberán abandonar República Dominicana antes del domingo.
La decisión adquiere especial relevancia porque no afecta únicamente a diplomáticos individuales, sino también a sus núcleos familiares.
Según la información publicada, en total serían aproximadamente 21 personas las obligadas a salir del país.
Por ahora, no se ha informado públicamente si los funcionarios fueron declarados formalmente persona non grata o si la medida responde a otro procedimiento diplomático.
Santo Domingo todavía no explica las razones
Uno de los principales interrogantes es el motivo de la decisión.
La Cancillería dominicana no había divulgado inicialmente una explicación oficial sobre las circunstancias que llevaron a ordenar la salida de los nueve funcionarios.
Por ello, cualquier interpretación sobre las razones específicas debe mantenerse pendiente de la posición formal del Gobierno dominicano.
La ausencia inicial de explicaciones ha aumentado la expectativa sobre un eventual comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La medida llega tras meses de distanciamiento con La Habana
La decisión ocurre después de varios episodios que evidencian un enfriamiento de las relaciones entre Santo Domingo y La Habana.
En mayo, el presidente Luis Abinader afirmó públicamente que Cuba “obviamente no es un Estado democrático”, una declaración significativa teniendo en cuenta las históricas relaciones entre ambos países.
Posteriormente, República Dominicana se abstuvo durante una votación en Naciones Unidas relacionada con las sanciones estadounidenses contra Cuba.
Abinader ya había excluido a Cuba de la Cumbre de las Américas
Las señales de distanciamiento habían comenzado anteriormente.
En octubre de 2025, República Dominicana decidió excluir a Cuba, Nicaragua y Venezuela de la X Cumbre de las Américas, cuya celebración estaba prevista originalmente en Punta Cana.
El Gobierno dominicano justificó entonces la decisión argumentando que buscaba facilitar el desarrollo del encuentro regional.
La cumbre fue posteriormente suspendida y reprogramada.
Más de un siglo de relaciones diplomáticas entre ambos países
La salida de los funcionarios cubanos ocurre dentro de una relación diplomática con profundas raíces históricas.
Cuba y República Dominicana establecieron relaciones diplomáticas en 1902.
Los vínculos quedaron posteriormente interrumpidos durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, en un contexto de fuertes enfrentamientos políticos con el Gobierno de Fidel Castro.
Las relaciones diplomáticas fueron restablecidas definitivamente en 1998.
Hasta recientemente, la propia Cancillería dominicana describía los vínculos bilaterales como relaciones sustentadas en profundos lazos históricos y culturales.
La Habana enfrenta otras tensiones diplomáticas en la región
El episodio dominicano se produce además en un contexto de deterioro de las relaciones de Cuba con varios gobiernos de América Latina.
Durante 2026 se han registrado decisiones de otros países para reducir, cerrar o modificar sus relaciones diplomáticas con La Habana.
El Gobierno cubano ha rechazado algunas de esas medidas y ha atribuido parte de la creciente presión regional a la política estadounidense hacia la isla.
La expulsión eleva las interrogantes sobre las relaciones entre Abinader y La Habana
La decisión de República Dominicana adquiere una dimensión especial debido al número de funcionarios afectados y al plazo concedido para abandonar el país.
La gran incógnita continúa siendo qué motivó concretamente al Gobierno dominicano a adoptar una medida de esta magnitud.
Hasta que la Cancillería publique una explicación oficial, no puede determinarse si la decisión responde a un incidente diplomático específico, cuestiones de seguridad, actividades atribuidas a los funcionarios o a un deterioro político más amplio de las relaciones bilaterales.
Por ahora, el hecho confirmado es que nueve diplomáticos cubanos y sus familias deberán abandonar República Dominicana antes del 16 de agosto, mientras Santo Domingo mantiene sin revelar públicamente las razones formales de la decisión.