Según publica el portal Diario de Cuba, el médico Maximino Lamoth Quiala, integrante del grupo de cientos de profesionales cubanos enviados a trabajar en México, falleció el domingo de manera repentina, informó en redes sociales su hermano, Luis Lamoth Quiala, narrador comentarista deportivo en la emisora oficial Radio Mayarí.
"Cuando un hermano se va, nos queda un vacío que nadie puede llenar jamás, tal como sucedió este domingo cuando en horas de la noche conocimos de la repentina muerte del doctor en Medicina Maximino Lamoth Quiala, miembro de la brigada médica cubana que presta colaboración de salud en el hermano pueblo azteca", escribió el periodista en su Facebook.
Lamoth Quiala, especialista en Medicina Interna, realizó una guardia médica durante la madrugada del domingo. Al amanecer de ese día, desde su residencia, se comunicó con la familia a través de WhatsApp y publicó fotos "sin imaginar que era la despedida".
El hermano contó que el especialista "se acostó a descansar y al parecer fue sorprendido por un infarto cardíaco a la edad de 57 años".
Lamoth Quiala, oriundo de Sagua de Tánamo, residía desde hacía 30 años en Holguin. Trabajó en los hospitales Vladimir Ilich Lenin y el Clínico Quirúrgico de la ciudad de Holguín. Antes había prestado servicios en el Guillermo Luis, de Moa.
Militante comunista desde los 15 años, fue enviado también a Burkina Faso (África), Timor del Este (Asia) y en Guyana, según el hermano, "siempre con alto nivel de patriotismo y responsabilidad".
"Partió hoy a la eternidad salvando vidas. Su vida es lección, fuente viva donde iremos una y otra vez cuando pensemos en el verdadero revolucionario, ese que admira al sol y que lucha por disminuir sus manchas. ¡Luz a su alma! ¡En paz descansa, querido hermano!", dijo Luis Lamoth Quiala.
También informó que autoridades políticas, gubernamentales y del sector de la Salud Publica de la provincia de Holguín están realizando gestiones para el regreso del cuerpo sin vida del médico.
Decenas de especialistas cubanos han perdido la vida por diversas causas en varios países de América Latina y otras partes del mundo en los últimos años. La semana pasada la doctora guantanamera Yamislai Bueno Soler, de 32 años de edad, murió en un accidente de tránsito en Venezuela. El régimen cubano no revela la cantidad de los profesionales que fallecen en sus cuestionadas misiones. La prensa estatal tampoco ofrece estadísticas al respecto.
Los médicos cubanos enviados a misiones en el exterior son con frecuencia destinados a zonas con altos índices de violencia y precariedad. Dos profesionales que trabajaban en Kenia, en una zona fronteriza con Somalia, fueron secuestrados hace más de cuatro años y nada se sabe de ellos en medio de gestiones estériles por su liberación. El riesgo se suma a las duras condiciones y limitación de libertades fundamentales a las que somete a sus especialistas el Gobierno cubano, que además se queda con al menos el 75% de lo que pagan en salarios los países contratantes.