En medio de apagones persistentes y escasez de gasolina, el gobierno cubano anunció que permitirá a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) importar combustible desde el exterior.
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SUSCRIBITEGobierno autoriza a mipymes cubanas importar combustible en plena crisis energética, pero bajo control de importadoras estatales
En medio de apagones persistentes y escasez de gasolina, el gobierno cubano anunció que permitirá a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) importar combustible desde el exterior.
El anuncio fue realizado el 7 de febrero por el ministro de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva Fraga, quien afirmó que el país “diversificará los importadores de combustible”.
“Estamos facilitando y autorizando que cualquier empresa que tenga posibilidad de adquirir combustible, lo compre”, declaró el funcionario.
La mipyme Sonicarpa SRL detalló en redes sociales que las empresas interesadas deberán cumplir múltiples requisitos:
Autorización de Planificación Física para depósitos
Certificación del Cuerpo de Bomberos
Acuerdo formal de la junta de socios
Seguro obligatorio en ESICUBA
Gestión de compra a través de importadoras estatales
Entre las entidades intermediarias mencionadas figuran QUIMIMPORT y MAPRINTER.
Además, el almacenamiento podría realizarse en instalaciones de CUPET u otras entidades estatales autorizadas.
La medida llega en un contexto de:
Apagones frecuentes
Transporte paralizado
Producción afectada
Escasez prolongada de combustible
El gobierno flexibilizó la norma tras nuevas presiones económicas, incluyendo aranceles estadounidenses a países que comercien petróleo con Cuba.
En redes sociales, la decisión generó cuestionamientos sobre:
Costos de intermediación estatal
Impuestos por barril importado
Tarifas de almacenamiento
Burocracia y tiempos de aprobación
Algunos ciudadanos se preguntan si la apertura real permitirá aliviar la escasez o si los costos finales elevarán aún más el precio por litro.
Otros temen decomisos, trabas administrativas o falta de transparencia en los márgenes comerciales.
Aunque el gobierno presenta la medida como una apertura al sector privado, el proceso mantiene fuerte supervisión estatal y dependencia de estructuras públicas.
Hasta el momento, no se han divulgado detalles oficiales sobre márgenes de ganancia, tarifas definitivas ni cronogramas de aprobación.
El impacto real dependerá de la rapidez de implementación y del costo final que enfrentará el consumidor.

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