Según informó el periódico oficialista Invasor, el nombre del medicamento es Nimesulida y empezó a tener auge dentro de la isla tras la flexibilización de la entrada de medicamentos al país, la cual fue implementada para paliar la crisis de la industria farmacéutica cubana.
El medio antes citado también señaló que las personas comenzaron a utilizar este medicamento para “bajar fiebres” durante el revuelo del COVID-19.
“Las personas que lo están vendiendo lo promocionan como Dipirona, Metamizol o Duralgina, y los padres, por desconocimiento, lo compran y se lo dan a los niños para bajar la fiebre; más ahora que hay alza de enfermedades que producen fiebre elevada como las arbovirosis, el síndrome boca-mano-pie, herpangina y las enfermedades diarreicas agudas por rotavirus que también cursan con fiebre”, explicó el pediatra Arisney Jiménez Herrera al periódico oficialista.
De acuerdo con la nota, la Nimesulida ha sido retirada del mercado en “Venezuela, Colombia, España, Finlandia, México …”.
El Centro Nacional de Documentación e Información de Medicamentos de Perú advirtió que la Hepatotoxicidad grave asociada con el uso de la Nimesulida ha sido suficiente evidencia para retirarla del mercado latinoamericano.
“En menos de 15 días hemos tenido tres pacientes pediátricos con reacciones anafilácticas luego de la ingestión de este medicamento; reacciones que pueden atentar contra su vida”, comentó Jiménez Herrera.
De acuerdo con el artículo, los doctores cubanos sugieren consultar antes de ingerir cualquier medicamento no manufacturado en Cuba, ya que la formulación o la dosis pueden ser diferentes, por mucho que los nombres sean habituales.
“Incluso, existe la posibilidad la posibilidad de que parte de los fármacos que llegan al país desde el exterior formen parte de la desarrollada industria de falsificación de medicamentos de la región o del mundo, por lo que vale estar doblemente alertas”, sentenció la nota.
Carlos Martínez | americateve.com