El artista y activista opositor Luis Manuel Otero Alcántara llegó este sábado al Aeropuerto Internacional de Miami después de cumplir cinco años de prisión en Cuba y recibir un permiso humanitario para ingresar a Estados Unidos.
Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl fundador del Movimiento San Isidro fue recibido entre aplausos y el himno cubano tras cinco años de prisión. Su salida fue condicionada al exilio definitivo
El artista y activista opositor Luis Manuel Otero Alcántara llegó este sábado al Aeropuerto Internacional de Miami después de cumplir cinco años de prisión en Cuba y recibir un permiso humanitario para ingresar a Estados Unidos.
Su llegada fue confirmada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mientras imágenes difundidas desde la terminal mostraron al fundador del Movimiento San Isidro rodeado por periodistas, activistas, amigos y miembros del exilio cubano.
Otero Alcántara salió por la terminal de llegadas entre aplausos, abrazos y muestras de emoción. Los presentes entonaron el Himno Nacional de Cuba y gritaron consignas de “Patria y Vida” para celebrar la salida de uno de los rostros más reconocidos del arte contestatario cubano.
Entre quienes acudieron a recibirlo se encontraban activistas, opositores y figuras vinculadas a la lucha por los presos políticos. El artista se mostró visiblemente emocionado mientras avanzaba entre la multitud protegida por un cordón policial.
“Esto no se ha acabado”, declaró Otero Alcántara durante sus primeros minutos en Miami. También prometió continuar su lucha por la libertad de Cuba y reclamó la liberación de las personas encarceladas por motivos políticos en la isla.
Aunque la llegada a Estados Unidos puso fin a cinco años de encarcelamiento, el opositor no pudo recuperar su libertad dentro de su propio país.
Sus allegados denunciaron que las autoridades cubanas condicionaron su salida de prisión al abandono permanente de la isla. El caso ha sido presentado por activistas y organizaciones de derechos humanos como otra forma de destierro político utilizada para impedir que dirigentes opositores continúen su labor dentro de Cuba.
Otero Alcántara había rechazado durante años la posibilidad de abandonar el país a cambio de su excarcelación. Sin embargo, desde la cárcel reconoció que estaba reconsiderando esa decisión ante la negativa del régimen a permitirle vivir libremente y continuar su trabajo artístico en La Habana.
La salida de Cuba estuvo rodeada de incertidumbre.
Según relató la activista Anamely Ramos, la Seguridad del Estado no trasladó a Otero Alcántara al Aeropuerto Internacional José Martí hasta que estuvo confirmado el despegue del avión de American Airlines que lo llevaría a Miami.
Ramos aseguró que el artista fue conducido directamente desde el lugar donde permanecía retenido hasta la aeronave, sin completar los procedimientos migratorios habituales dentro de la terminal. El proceso habría contribuido a retrasar el vuelo durante varias horas.
Otero Alcántara había sido retirado de la prisión de máxima seguridad de Guanajay el 7 de julio, dos días antes de que venciera oficialmente su sentencia. Durante varios días, familiares, abogados y activistas denunciaron que desconocían su ubicación y su situación jurídica.
El artista fue detenido el 11 de julio de 2021 cuando intentaba incorporarse a las protestas antigubernamentales que se extendieron por numerosas ciudades cubanas.
En 2022 fue condenado a cinco años de prisión por delitos como desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos nacionales. Organizaciones internacionales rechazaron el proceso y Amnistía Internacional lo declaró preso de conciencia.
Su condena concluyó formalmente el 9 de julio de 2026. Sin embargo, las autoridades no lo pusieron en libertad ese día y lo mantuvieron bajo custodia en un lugar no revelado mientras se gestionaba su salida hacia Estados Unidos.
La única vía que finalmente permitió su traslado fue un parole humanitario aprobado por las autoridades estadounidenses.
Un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en La Habana confirmó el viernes que Otero Alcántara había recibido el permiso y que la representación diplomática trabajaba para facilitar su viaje lo antes posible.
El parole permite su permanencia temporal en territorio estadounidense por razones humanitarias o de interés público, pero no equivale automáticamente a la concesión de asilo o residencia permanente.
Después de completar el proceso migratorio en Miami, el entorno del artista había convocado una acción de agradecimiento en la Ermita de la Caridad, uno de los principales centros religiosos y comunitarios del exilio cubano.
El encuentro estaba previsto para las 6:30 de la tarde en el santuario ubicado en South Miami Avenue. La convocatoria fue presentada como el primer acto público de Otero Alcántara tras recuperar la libertad.
Durante su llegada, el artista dejó claro que su salida de prisión no supone el final de su activismo.
Su entorno recordó que cientos de personas permanecen encarceladas por motivos políticos en Cuba. Entre ellas se encuentra su amigo y compañero del Movimiento San Isidro, el rapero Maykel Osorbo.
“Detrás quedan cientos de presos políticos y un pueblo entero atravesando quizás el peor momento de su historia. Él no lo olvida y nosotros tampoco”, señaló el equipo del artista antes de su llegada.
Otero Alcántara inicia ahora una nueva etapa en Miami, lejos del barrio de San Isidro donde desarrolló buena parte de su obra y activismo. Recuperó la libertad después de cinco años de prisión, pero lo hizo bajo una condición que sus allegados consideran injusta: abandonar definitivamente el país por cuya libertad fue encarcelado.
Suscribite a nuestro Newsletter