La Habana, Cuba – Las autoridades cubanas impidieron que Laura María Gil, hija del exministro de Economía Alejandro Gil Fernández, asistiera al juicio que se celebra en su contra en la capital cubana, mientras que su hijo, Alejandro Arnaldo Gil González, sí fue autorizado a estar presente.
Vetada del juicio pese a ser familia directa
Una fuente cercana a la familia confirmó a CiberCuba que la joven fue vetada de manera arbitraria.
“Dejaron al hijo Alejandro Arnaldo Gil González y vetaron a la hija Laura María Gil. Inaudito”, afirmó la fuente bajo condición de anonimato por razones de seguridad.
El juicio, que comenzó el martes en la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado, en el municipio habanero de Marianao, transcurre bajo estricto secreto y fuerte presencia militar, según reportes de medios independientes.
Juicio bajo “razones de seguridad nacional”
El régimen cubano justificó la celebración del juicio a puerta cerrada alegando “motivos de seguridad nacional”, una práctica común en procesos de alto perfil político.
Laura María había manifestado en días previos su intención de asistir al proceso, pese a las restricciones impuestas. En declaraciones difundidas por redes sociales, calificó de “total manipulación” las acusaciones contra su padre y defendió su inocencia.
“A mí nada me cambia la idea de que espía no es”, dijo en un mensaje de audio, asegurando que haría “todo lo posible por acompañarlo”.
Sin embargo, este martes no se le permitió ingresar al tribunal, en una jornada marcada por el cierre de calles, vigilancia de agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil y control total de los accesos.
Un juicio político con sentencia anunciada
El exministro Alejandro Gil Fernández, destituido en febrero de 2024, enfrenta una de las caídas políticas más sonadas del gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La Fiscalía cubana le imputa cargos por espionaje, malversación, cohecho, evasión fiscal, lavado de activos y falsificación de documentos públicos, solicitando cadena perpetua como condena.
La exclusión de Laura María del proceso judicial subraya la falta de transparencia y el control político que rodean el caso, considerado por analistas como un reflejo de las fracturas internas dentro de la élite gobernante en Cuba.
Una familia bajo presión política
Laura María Gil, quien trabajó durante años en el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (MINCEX) junto a su hermano, ha sido señalada en el pasado por supuestos casos de nepotismo.
Hoy, su familia se encuentra en el epicentro de una tormenta política y judicial que mezcla lealtades rotas, venganza interna y lucha por el poder dentro del oficialismo cubano.