LA HABANA. — Cuba despertó este domingo con la presencia de al menos tres buques militares de los Estados Unidos operando a muy corta distancia de sus aguas territoriales, en un movimiento que subraya una tensión militar creciente en el Caribe.
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SUSCRIBITECuba amanece con al menos tres buques militares de EE. UU. extremadamente cerca de sus aguas territoriales en un contexto de presión geopolítica regional
LA HABANA. — Cuba despertó este domingo con la presencia de al menos tres buques militares de los Estados Unidos operando a muy corta distancia de sus aguas territoriales, en un movimiento que subraya una tensión militar creciente en el Caribe.
Según el seguimiento de mapas marítimos públicos, uno de los buques fue detectado alrededor de las 11:00 AM a menos de 8 millas náuticas de la costa cubana (Cayo Romano Occidental), lo que lo sitúa apenas cuatro millas por fuera de las aguas territoriales de Cuba, un área altamente sensible desde el punto de vista militar y geopolítico.
Bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), barcos extranjeros pueden transitar aguas cercanas si se aplica el principio de “paso inocente”, lo que implica movimiento rápido y sin actividades hostiles o de inteligencia.
No obstante, la cercanía de estos buques —sin confirmación oficial de entrada en aguas territoriales— genera un fuerte señalamiento de vigilancia y disuasión militar, en un momento de alta tensión regional marcada por la crisis energética en Venezuela, el fortalecimiento de la presencia naval estadounidense en el Caribe y la presión política continua sobre La Habana.
El despliegue se produce en el contexto de la denominada Operación Southern Spear, bajo la cual Washington ha intensificado sus operaciones para interceptar buques bajo sanción, controlar rutas marítimas y presionar redes vinculadas al tráfico ilegal de petróleo desde Venezuela hacia Cuba.
Hasta el momento, el régimen cubano no ha emitido ninguna declaración pública sobre la presencia de estas embarcaciones, y no hay confirmación oficial ni de fuentes estadounidenses ni de La Habana sobre las intenciones específicas de la flotilla.
Analistas señalan que este tipo de movimientos refuerza la percepción de tensión estratégica en la región, con los Estados Unidos demostrando su capacidad naval cerca de un aliado —y receptor de presiones económicas— como Cuba, en medio de un tablero geopolítico cada vez más fluido en el Caribe.

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