La salida progresiva de asesores y personal de seguridad cubano de Venezuela marca un giro estratégico en la alianza Caracas–La Habana, en medio de una presión creciente de Washington para desmantelar la estructura de cooperación militar e inteligencia que ambas naciones consolidaron desde 2008.
De acuerdo con un reporte de Reuters, asesores cubanos han sido removidos de posiciones clave dentro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), organismo central en el aparato de vigilancia interna del chavismo.
Fidel Chachez
Arquitectura del control: acuerdos de 2008
La influencia cubana en el sistema de seguridad venezolano no fue improvisada.
En mayo de 2008, acuerdos bilaterales entre ministerios de Defensa permitieron a La Habana:
Entrenar oficiales venezolanos en contrainteligencia
Supervisar la modernización del antiguo DIM
Reorientar el aparato de inteligencia hacia vigilancia interna
En 2011, el DIM fue transformado en DGCIM, consolidando su rol en la detección de disidencias dentro de las Fuerzas Armadas.
Organismos internacionales y la ONU han señalado a la DGCIM por presuntas prácticas de detenciones arbitrarias y abusos.
El punto de quiebre
El detonante inmediato fue la operación militar estadounidense del 3 de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro y dejó 32 efectivos cubanos muertos.
La Habana confirmó las bajas y los calificó como “héroes internacionalistas”, en contraste con años de negaciones oficiales sobre presencia militar directa.
La presidenta interina Delcy Rodríguez habría comenzado a reemplazar escoltas cubanos por personal venezolano, rompiendo una práctica instaurada por Hugo Chávez y mantenida por Maduro.
Presión directa de Washington
La administración de Donald Trump ha reiterado su objetivo de fracturar el eje Caracas–La Habana.
Entre las medidas:
Bloqueo a envíos de petróleo
Sanciones energéticas
Presión diplomática regional
Analistas consideran que el repliegue cubano podría alterar el equilibrio dentro de las fuerzas armadas venezolanas y debilitar la arquitectura de control que sostuvo al chavismo durante más de una década.
Un repliegue estratégico
Aunque algunos asesores y profesores vinculados a instituciones de seguridad permanecen en Venezuela, fuentes citadas indican que la influencia de La Habana disminuye.
Si el retiro se consolida, marcaría el momento más delicado de una alianza que durante años fue negada oficialmente y que ahora enfrenta una nueva realidad geopolítica.