Más de un año después de que los diplomáticos estadounidenses fueran víctimas de una extraña maniobra en La Habana, catalogada como “Ataques Acústicos” persiste la incertidumbre entre quienes empezaron a sufrir extraños síntomas en la isla y ahora tienen más preguntas que respuestas.
La investigación no ha logrado determinar a estas alturas como fueron lesionados los diplomáticos y quien fue el responsable directo de estos actos.
El FBI y la CIA difieren sobre este caso. Oficiales que han recibido informes sobre la investigación dicen que se ha hecho “llamativamente” poco progreso en el poder responder las preguntas básicas del caso.
La publicación PROPUBLICA en un detallado reportaje se ha acercado a todos los ángulos de la historia. Como parte de este análisis sobresale la idea de que el dilatado proceso ha enturbiado a las agencias de seguridad de los Estados Unidos, fomentando discrepancias y divisiones entre la CIA y el FBI.
Oficiales de inteligencia experimentados han centrado sus análisis al subrayar un patrón que ven como cualquier cosa menos coincidencia: presuntamente los primeros 4 norteamericanos que alegaron ser golpeados por el fenómeno eran oficiales de la CIA trabajando en la Habana bajo cobertura diplomática. También lo eran dos oficiales que fueron afectados más tarde.
Hasta este momento la CIA y otras agencias de defensa e inteligencia todavía no se han puesto de acuerdo con la conclusión del FBI sobre la tecnología sónica utilizada en tales ataques.
El problema cubano y por consiguiente el de los ataques ha generado preguntas incomodas dentro del aparato de seguridad nacional sobre la manera en que la administración Trump está usando información de inteligencia para guiar su agenda internacional.
Entrevistas con más de tres docenas de funcionarios estadounidenses y extranjeros arrojaron que los síntomas de las personas afectadas varían mucho entre sí. Las experiencias y los síntomas reflejados por los funcionarios canadienses afectados son notablemente diferentes a las de los estadounidenses.
El Director Médico del Departamento de Estado, Dr Charles Rosenfarb, ha dicho que: “Ninguna causa ha sido excluida, pero los hallazgos sugieren que esto no fue un episodio de histeria colectiva”.
FUENTE: Olance Nogueras / Americateve.com