En el acuerdo firmado por el presidente costarricense Rodrigo Chaves y la enviada especial estadounidense para el Escudo de las Américas, Kristi Noem, Costa Rica aceptó recibir hasta 25 personas de diferentes nacionalidades que hayan sido expulsadas de suelo estadounidense.
Este primer grupo consta de una mujer de nacionalidad albanesa, una mujer de Kenia, dos hombres de Marruecos, dos personas de China, tres hombres de India y cuatro personas de Camerún. Además se encuentran ocho personas de Guatemala y cuatro de nacionalidad hondureña.
El grupo llegó la tarde del sábado al aeropuerto internacional Juan Santamaría de San José, donde recibieron atención primaria de la Policía Profesional de Migración, con la cooperación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La Dirección de Migración y Extranjería detalló en un comunicado de prensa que a las personas deportadas de Albania, Camerún, Kenia, China, India y Marruecos se les eximió del requisito de visa que tienen para ingresar a Costa Rica, mientras que a los hondureños no se les pidió el reporte de antecedentes penales que se requiere usualmente.
Los deportados serán trasladados a un hotel, donde la OIM se encargará de costear su hospedaje, alimentación y asistencia humanitaria durante los primeros siete días. Durante este periodo podrán inscribirse en un programa de “Retorno Voluntario Asistido”.
En esta primera semana, los deportados también podrán optar por la posibilidad de quedarse en Costa Rica bajo un programa de regularización migratoria temporal por razones humanitarias, o bien, solicitar la condición de refugiados.
“Si las personas migrantes no escogen alguna de las dos alternativas anteriores, deberán así manifestarlo durante la atención primaria, pudiendo egresar de las instalaciones donde se realiza el control migratorio por sus propios medios y dirigirse a donde deseen”, agrega el comunicado.
En el caso de optar por salir de Costa Rica, los deportados deberán comunicarlo a las autoridades de Migración, e indicar si aceptan la ayuda humanitaria de la OIM o si pagarán su viaje de salida con sus propios recursos.
FUENTE: AP