La decisión prepara el terreno para que el gobierno federal y los funcionarios estatales sostengan otro enfrentamiento jurídico sobre el asunto el martes ante un juez federal de distrito, lo que le deja a Washington un margen de tiempo muy corto para obligar a California a descartar esos votos antes de las elecciones del 3 de noviembre.
El gobierno federal republicano demandó a los funcionarios electorales del estado —el cual es de marcada tendencia demócrata— a mediados de octubre, acusándolos de incumplir un plazo de 48 horas para revisar una lista de 20.000 personas en el padrón electoral del estado que, según alegó, probablemente no son ciudadanos. El gobierno le pidió al juez que impidiera al estado contabilizar esas boletas hasta que pudieran completarse las verificaciones del estatus migratorio de dichos individuos.
Después de que un juez de distrito programara una audiencia para el 27 de octubre sobre el tema, el gobierno federal apeló ante el Tribunal de Apelaciones del 9º Circuito, alegando que se necesitaba una decisión más rápida para evitar que se siguieran contabilizando votos.
Pero dos de los tres jueces de la corte del 9º Circuito rechazaron ese argumento el lunes, y escribieron que el gobierno federal “no permitió que el tribunal de distrito tuviera una oportunidad adecuada de sopesar” su solicitud inicial de descartar las boletas en cuestión.
El Departamento de Justicia no respondió de momento a una consulta enviada por correo electrónico.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP