Tras recorrer Delaney Hall en Newark, el representante demócrata Adriano Espaillat, de Manhattan, manifestó que los detenidos se negaban a comer debido a lo que describió como condiciones “inhumanas”.
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SUSCRIBITENEWARK, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — Miembros demócratas del Congreso visitaron el miércoles un centro federal de detención de inmigrantes en Nueva Jersey, donde manifestantes han protestado en los últimos días y han afirmado que los detenidos están en huelga de hambre.
Tras recorrer Delaney Hall en Newark, el representante demócrata Adriano Espaillat, de Manhattan, manifestó que los detenidos se negaban a comer debido a lo que describió como condiciones “inhumanas”.
“Vamos a cerrar este centro. Lo vamos a cerrar”, prometió después de la visita, que duró aproximadamente una hora.
Los representantes Jerry Nadler y Dan Goldman, también demócratas de Manhattan, hablaron más tarde con manifestantes y familiares de detenidos que se concentraban afuera de la reja de la instalación.
“Queremos asegurarnos de que las condiciones aquí se van a atender”, declaró Goldman poco antes de que los dos legisladores ingresaran al centro.
Más de 50 personas sostenían carteles que decían "Detengan la separación de familias" y coreaban "Libérenlos a todos" y otras consignas.
Algunos gritaron directamente a los agentes armados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que estaban afuera con cascos, y los llamaron “cobardes” e “idiotas”.
Las protestas comenzaron el viernes y en algunos momentos han sido tensas.
El senador demócrata Andy Kim, de Nueva Jersey, dijo el lunes que le rociaron gas pimienta mientras él y la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, encabezaban una delegación de funcionarios demócratas que intentó visitar a los detenidos, pero se les negó la entrada.
“En lugar de dialogar conmigo y con otros sobre las malas condiciones, el ICE envió un vehículo blindado y una línea de agentes armados que sólo echó gasolina al fuego”, publicó Kim en redes sociales tras los enfrentamientos del lunes. “Civiles fueron derribados e inmovilizados, y los agentes dispararon bolas de pimienta y rociaron gas pimienta contra la multitud”.
Gabriela Soto dijo el miércoles que su esposo estaba entre los detenidos que participaron en la huelga de hambre antes de ser trasladado a otra instalación.
“Al principio eran sólo 300. Luego fueron un poco más. Ahora, cada uno de los detenidos ahí adentro está participando. Cada uno”, afirmó, mientras vestía una camiseta negra que decía “Abolish ICE” (Eliminen el ICE).
Amol Sinha, director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles de Nueva Jersey, señaló que su organización ha escuchado “historias de terror” de detenidos —incluidas mujeres embarazadas— que no reciben el tratamiento médico adecuado para sus problemas de salud.
“La crueldad es el objetivo”, sostuvo.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que supervisa a ICE, ha negado que exista una huelga de hambre, abusos o malas condiciones dentro del centro y desestimó las críticas por considerarlas una maniobra política.
“Les estamos dando las calorías que quieran”, afirmó el miércoles el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, sobre los detenidos en Delaney Hall. “Esto no es un Holiday Inn”.
En una declaración posterior, el DHS indicó que dos manifestantes fueron arrestados por agredir, resistirse y obstaculizar a agentes federales después de que agentes de ICE fueran rociados “con una sustancia química desconocida” la noche del martes.
“Estos alborotadores han obstruido las operaciones policiales, un delito grave y un crimen”, decía el comunicado. “La policía local se ha negado a responder a las llamadas para ayudar a nuestras fuerzas. No permitiremos que alborotadores violentos frenen al ICE. Se restablecerán la ley y el orden”.
El presidente estadounidense Donald Trump también defendió las operaciones del centro y criticó a los opositores.
“Operamos las mejores instalaciones de su tipo en cualquier parte del mundo”, aseveró Trump durante una reunión de gabinete con Mullin. “No hay nadie que opere una instalación como nosotros”.
Ubicado a lo largo de un tramo industrial de la bahía de Newark y operado por una empresa privada, Delaney Hall ha sido un foco frecuente de protestas y enfrentamientos entre defensores de los derechos de los inmigrantes y funcionarios de inmigración.
El alcalde de Newark, Ras Baraka, y la representante LaMonica McIver, demócrata de Nueva Jersey, estuvieron entre los arrestados durante protestas cuando la instalación, con 1.000 camas, abrió en mayo del año pasado.
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Marcelo informó desde Nueva York. El fotógrafo de The Associated Press Seth Wenig en Newark contribuyó a este despacho.
FUENTE: AP

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