Recibieron todos los pronósticos sobre cómo darían un paso atrás respecto a la élite de la NBA, mientras Jayson Tatum permanecía en rehabilitación por la rotura del tendón de Aquiles que sufrió en los playoffs en mayo del año pasado.
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SUSCRIBITEBOSTON (AP) — Los Celtics de Boston escucharon fuerte y claro lo que todo el mundo decía sobre ellos antes de esta temporada.
Recibieron todos los pronósticos sobre cómo darían un paso atrás respecto a la élite de la NBA, mientras Jayson Tatum permanecía en rehabilitación por la rotura del tendón de Aquiles que sufrió en los playoffs en mayo del año pasado.
Escucharon la narrativa de que éste sería un año de transición, que probablemente terminaría con Boston en la lotería del draft, tras una reestructuración previa a la campaña que incluyó las salidas de piezas clave del campeonato de 2024: Jrue Holiday, Kristaps Porzingis y el dominicano Al Horford.
Así que el mes pasado, cuando los Celtics lograron su victoria número 50 por quinta temporada consecutiva, el estelar Jaylen Brown no se contuvo al destrozar esa narrativa.
“Cincuenta victorias en un año puente”, publicó Brown en X, junto con un emoji de trébol.
No hacía falta decir más.
Ahora, mientras los Celtics se preparan para su cuarta aparición consecutiva en los playoffs bajo la guía del entrenador Joe Mazzulla como el segundos preclasificados de la Conferencia Este, vuelven a estar completos tras el regreso de Tatum el mes pasado. Y el resto de la NBA está reconociendo lo que los Celtics han creído desde hace tiempo: para este equipo, el límite sigue siendo el cielo.
Aunque Brown, quien asumió las riendas del liderazgo durante una temporada de calibre MVP, admitió que le sorprendió “un poco” lo bien que se acomodaron las cosas para este grupo.
“Obviamente, mi mentalidad era venir y competir. Pero la manera en que el grupo se fusionó tan rápido —no nos tomó mucho tiempo. Pensé que tardaríamos un poco más”, comentó Brown. “Íbamos al alza después del receso del Juego de Estrellas. Pero más o menos lo resolvimos quizá en los primeros 10 o 15 partidos. Empezamos a encajar y a cohesionarnos. Eso simplemente no pasa”.
Con Tatum fuera los primeros 65 partidos, Brown prosperó como la opción número 1 y líder, llevando su juego a nuevos niveles tanto en ataque como en defensa. Registró los mejores promedios de su carrera en puntos (28,7), rebotes (6,9) y asistencias (5,1).
También contó con mucho apoyo.
Derrick White tuvo dificultades ofensivas por momentos, pero se mantuvo como un baluarte en defensa, liderando a todos los bases de la NBA en tiros disputados (550) y ubicándose segundo entre los jugadores de su posición en tapones por partido (1,3).
Payton Pritchard ajustó su juego, primero como titular y luego al volver al rol desde la banca que le valió los honores de Sexto Hombre del Año la temporada pasada. Sam Hauser siguió siendo una amenaza confiable desde la línea de tres puntos, y Neemias Queta hizo grandes avances en su juego en su primer año como titular.
Había algunas dudas sobre cómo afectaría el regreso de Tatum el 6 de marzo al funcionamiento de un grupo que había aprendido a adaptarse y a rendir sin el All-Star por sexta vez.
En cambio, Tatum se reacopló en poco tiempo, con promedios de 21,8 puntos, 10 rebotes y 5,1 asistencias en 16 partidos.
“Con toda honestidad, creo que es impresionante que haya vuelto al nivel en el que está tan rápido, y al mismo tiempo manteniendo lo principal como lo principal, que es mantenerse sano y darnos la mejor oportunidad de ganar cada noche”, señaló Mazzulla. “Es mérito suyo”.
Uno de los últimos obstáculos para que Tatum se sintiera “de vuelta” llegó el 9 de abril, cuando los Celtics visitaron a los Knicks Nueva York en su primer partido en el Madison Square Garden desde que sufrió la lesión. Dijo que el último mes ha fortalecido un amor por el baloncesto que temió durante la rehabilitación que podría perder.
“Pasas por altibajos mentales cuando atraviesas una lesión, especialmente la que yo tuve”, explicó Tatum. “Momentos de duda o cosas así. Pero definitivamente hay un sentimiento de gratitud”.
Para Brown, esto también ha puesto en perspectiva lo poco común que ha sido que él y Tatum hayan jugado juntos durante nueve temporadas.
El célebre dúo de los Celtics Bill Russell y Bob Cousy jugó junto durante siete temporadas. Shaquille O’Neal y Kobe Bryant lo hicieron durante ocho años.
“Creo que ha sido una racha histórica. Pudimos entregar un campeonato en 2024. Por desgracia, en el pasado tuvimos oportunidades que se nos escaparon, pero hemos estado ahí durante mucho tiempo. Hemos ganado mucha experiencia”, manifestó Brown. “No todo es siempre perfecto, pero no tiene por qué serlo. Es parte del camino. ... Me entusiasma tener otra oportunidad”.
Brown también tiene la mira puesta en llevar más trofeos a Boston.
“Todavía estoy mejorando. Todavía estoy haciéndome mejor. Todavía estoy aprendiendo. Todavía estoy creciendo”, afirmó. “Siento que estoy entrando en mi mejor momento y me entusiasma maximizar mi potencial y luego aprovechar cada oportunidad que tenga de ganar y simplemente ser parte de un equipo y ser parte de algo especial”.
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FUENTE: AP

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