Teniendo en cuenta un universo de 30 millones de personas que residen en 31 aglomerados urbanos del país sudamericano, la cifra de pobres asciende a 8,5 millones de personas, según el reporte difundido por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
En tanto que 6,3% de la población está en situación de indigencia —comprende a las personas cuyos ingresos no alcanzan para adquirir una canasta básica de alimentos—.
Respecto al primer semestre de 2025 (31,6%), la incidencia de la pobreza registró un descenso de 3,4 puntos porcentuales. En el caso de la indigencia, no hubo variaciones significativas respecto al 6,9% del mismo período.
La cifra de pobreza es la más baja desde el 27,5% del primer semestre de 2018.
“La pobreza sigue bajando. Dato no relato”, celebró el presidente ultraliberal Javier Milei en momentos en que enfrenta críticas por el impacto social de su plan de austeridad.
INDEC atribuyó el descenso de la pobreza a una mejora en el ingreso promedio de las familias a 18,3% respecto al primer semestre de 2025, mientras el costo de la canasta básica total —que además de los alimentos incluye bienes y servicios como ropa, vivienda, salud, transporte y educación— aumentó 11,3% en el mismo semestre.
En la comparación interanual, la pobreza registró una caída de 9,9 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2024. La indigencia también bajó desde el 8,2% del mismo plazo.
Los economistas, sin embargo, advierten que la mejora en el poder de compra de la población por el éxito de Milei para desacelerar la inflación en la primera parte de su gobierno llegó a su techo en los últimos meses con aumentos del costo de vida mensual por encima del 2,5% desde noviembre del año pasado y salarios planchados.
El otro dato que también podría impactar negativamente en la futura medición de la pobreza es una suba de la desocupación a 7,5% en el cuatro trimestre del año pasado.
FUENTE: AP