La cuestión podría depender de si las centrales eléctricas eran blancos militares legítimos, de si los ataques fueron proporcionales en comparación con lo que ha hecho Irán, y de si se minimizaron las bajas civiles.
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SUSCRIBITEWASHINGTON (AP) — En su conferencia de prensa del lunes, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con volar todos los puentes y centrales eléctricas de Irán, una declaración de tal alcance que algunos expertos en derecho militar dijeron que podría constituir un crimen de guerra.
La cuestión podría depender de si las centrales eléctricas eran blancos militares legítimos, de si los ataques fueron proporcionales en comparación con lo que ha hecho Irán, y de si se minimizaron las bajas civiles.
La amenaza de Trump fue tan general que no pareció tener en cuenta el daño a los civiles, lo que llevó a demócratas en el Congreso, a algunos funcionarios de Naciones Unidas y a eruditos de derecho militar a afirmar que ataques así violarían el derecho internacional.
A menudo, las acciones que el presidente implementa a fin de cuentas se ubican por debajo de su retórica grandilocuente del momento, pero sus advertencias sobre las centrales eléctricas y los puentes fueron inequívocas el domingo y el lunes, cuando fijó como plazo la noche del martes para que Irán abra el estrecho de Ormuz.
Un portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió el lunes que atacar ese tipo de infraestructura está prohibido por el derecho internacional.
“Incluso si una infraestructura civil específica pudiera calificar como un blanco militar”, manifestó Stephane Dujarric, un ataque seguiría estando prohibido si implica el riesgo de un “daño civil incidental excesivo”.
Rachel VanLandingham, profesora de la Southwestern Law School y exasesora jurídica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, dijo que es probable que mueran civiles si se corta la electricidad a hospitales y plantas de tratamiento de agua.
“Lo que Trump está diciendo es: ‘No nos importa la precisión, no nos importa el impacto en los civiles, simplemente vamos a eliminar toda la capacidad iraní de generación eléctrica’”, comentó la teniente coronel retirada.
El transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella en el golfo Pérsico por el que normalmente fluye el 20% del petróleo mundial, se ha detenido casi por completo, lo que provocó una enorme alza en los precios del crudo y sacudió el mercado bursátil.
Trump expresó el lunes que “para nada” le preocupa cometer crímenes de guerra mientras continúa amenazando con destrucción. También advirtió que todas las centrales eléctricas estarán “ardiendo, explotando y sin volver a usarse jamás”.
“Espero no tener que hacerlo”, añadió.
Cuando se le pidió un comentario adicional el lunes, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, dijo que “el pueblo iraní recibe con agrado el sonido de las bombas porque significa que sus opresores están perdiendo”.
“El régimen iraní ha cometido violaciones atroces de los derechos humanos contra sus propios ciudadanos durante 47 años, acaba de asesinar a decenas de miles de manifestantes en enero, y ha atacado indiscriminadamente a civiles en toda la región para causar la mayor cantidad de muertes posible a lo largo de este conflicto”, escribió Kelly en un correo electrónico.
A medida que el conflicto ha entrado en su segundo mes, Trump ha intensificado sus advertencias de bombardear la infraestructura de Irán, incluida la isla de Jark, central para la industria petrolera iraní, y plantas desalinizadoras que proporcionan agua potable.
En una publicación en su red Truth Social del 30 de marzo, Trump advirtió que Estados Unidos aniquilaría “todas sus plantas generadoras de electricidad, pozos petroleros y la isla de Jark (¡y posiblemente todas las plantas de desalinización!), que deliberadamente aún no hemos ‘tocado’”.
El Domingo de Pascua, Trump amenazó en una publicación llena de lenguaje soez que Irán enfrentará el “Día de las Centrales Eléctricas y el Día de los Puentes, todo junto”, y agregó que “ustedes vivirán en el infierno” a menos que el estrecho se reabra.
“Esto me parece claramente una amenaza de acción ilegal”, observó Michael Schmitt, profesor emérito de la Escuela de Guerra Naval y profesor de derecho internacional en la Universidad de Reading, en el Reino Unido.
Una instalación eléctrica puede ser atacada bajo las leyes de los conflictos armados si suministra electricidad a una base militar además de a civiles, explicó Schmitt. Pero el ataque no debe “causar un daño desproporcionado a la población civil, y se debe hacer todo para minimizar ese daño”.
El daño no incluye inconvenientes o miedo, agregó Schmitt, que les ha dado clases a comandantes militares. Pero sí abarca sufrimiento mental grave, lesiones físicas o enfermedad.
Schmitt indicó que los comandantes militares deberían sopesar alternativas, tales como atacar una subestación o líneas de transmisión que alimentan de electricidad a una base, antes de destruir una central eléctrica completa.
“Si usted analiza la operación y tiene un blanco militar válido, pero va a causar daño a civiles y piensa: ‘Vaya, es mucho’, entonces debería detenerse”, expresó Schmitt. “Si duda en hacer el disparo, no lo haga”.
La senadora republicana Joni Ernst dijo el lunes que Trump “absolutamente no” está amenazando con cometer un crimen de guerra cuando afirmó que podría bombardear infraestructura civil.
Esa infraestructura también es utilizada por los militares, sostuvo Ernst, y “es una operación en curso”.
“Si necesita aplicar una medida de presión, está usando esa medida de presión”, dijo mientras presidía una breve sesión pro forma del Senado.
Pero el senador demócrata Chris Van Hollen, quien también estaba en el Capitolio para la breve sesión, dijo que sería un “crimen de guerra de libro de texto”.
“Si se apunta contra infraestructura civil con los fines de los que hablaba el presidente, claramente es un crimen de guerra”, afirmó Van Hollen.
Dujarric, el portavoz de la ONU, dijo que la cuestión de si los ataques contra infraestructura civil serían considerados crímenes de guerra tendría que ser decidida por un tribunal.
Sin embargo, Katherine Thompson, investigadora sénior en estudios de defensa y política exterior del CATO Institute, un centro libertario de investigación, indicó que cualquier rendición de cuentas probablemente vendría del Congreso.
Señaló que pensar lo contrario implicaría creer que Estados Unidos permitiría que su presidente tuviera que rendir cuentas ante entidades extranjeras.
“Esta es la verdad quisquillosa e incómoda del derecho internacional: sólo funciona si las naciones soberanas están dispuestas a ceder su soberanía a un organismo extranjero para que haya rendición de cuentas”, apuntó.
Pero el Congreso tendría que decir que el presidente se ha excedido. Y luego ambas cámaras tendrían que actuar, y con suficiente apoyo para superar un veto presidencial, una posibilidad sumamente improbable.
Trump también parece contar con una amplia inmunidad legal en virtud del fallo de la Corte Suprema en el caso penal previo a su reelección, observó VanLandingham. Y el presidente también podría otorgar indultos preventivos a altos funcionarios si fuera necesario.
Incluso si estuvieran técnicamente justificados bajo el derecho de guerra, los ataques que causen daño a civiles podrían ser contraproducentes para Estados Unidos a largo plazo, señaló VanLandingham.
“Hay mucha violencia que todavía puede justificarse como legal, pero lo legal también puede ser terrible”, agregó. “¿Hasta dónde nos llevó eso en Irak? ¿Hasta dónde nos llevó eso en Afganistán? ¿Hasta dónde nos llevó eso en Vietnam?”.
La retórica de Trump corre el riesgo de sembrar miedo entre los iraníes comunes y de transmitir que a Estados Unidos no le preocupa su bienestar, apuntó VanLandingham. Los líderes del país podrían usarlo como propaganda para crear y endurecer a la oposición, lo que contribuiría a que la guerra sea más larga y más dura.
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Los periodistas de The Associated Press Farnoush Amiri y Edith M. Lederer en Nueva York, y Mary Clare Jalonick y Seung Min Kim en Washington, contribuyeron a este informe.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP

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