El presidente republicano hizo el anuncio un día después de que la UE impusiera a Google una multa de 890 millones de euros, o 1.000 millones de dólares, tras señalar que el gigante tecnológico infringió las normas antimonopolio digitales al configurar Google Play y su omnipresente motor de búsqueda para encauzar a los consumidores hacia sus propios servicios y aplicaciones, en perjuicio de los competidores.
En una extensa publicación en redes sociales, Trump indicó que ha advertido a la UE sobre su práctica de multar a empresas tecnológicas estadounidenses. Mencionó a Google, Apple, Meta, Amazon y otras.
“Estados Unidos de América no es una ‘ALCANCÍA’ para Europa, ¡ni vamos a permitir que lo sea!”, escribió Trump, y añadió que su publicación debía servir como aviso de una investigación comercial inmediata “sobre la práctica de ‘ROBAR’ a las empresas estadounidenses y, a su vez, al contribuyente estadounidense”.
“La Unión Europea pagará un precio muy alto por esta conducta ilegal y sumamente deshonesta, sobre la cual les he advertido de manera constante”, sostuvo.
En la publicación, el mandatario aseguró que las sanciones contra las empresas “serán revertidas por completo” y pronosticó que se impondría “un ARANCEL sustancial” a la UE “cuanto antes”.
“¡Manténganse atentos!”, escribió.
La medida de Trump se produce un día después de que la Casa Blanca anunciara aranceles de dos dígitos a las importaciones provenientes de más de 60 países, acusándolos de aplicar de forma insuficiente las prohibiciones sobre bienes producidos con trabajo forzado. Los nuevos aranceles sustituyen a los gravámenes temporales del 10% a las importaciones a nivel mundial que Trump impuso después de que la Corte Suprema anulara sus aranceles más amplios.
Los nuevos aranceles se implementan mediante la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite que el presidente imponga gravámenes a las importaciones y asigne otras sanciones contra países que se determine que incurren en prácticas comerciales “injustificables”, “irrazonables” o “discriminatorias”.
La multimillonaria multa de la UE contra Google fue la más reciente ofensiva de Bruselas contra las grandes tecnológicas, en una línea de acciones que ha colocado al bloque a la vanguardia mundial para poner límites a algunas de las mayores empresas del planeta, desde Silicon Valley hasta Beijing.
La UE lo ha hecho pese al riesgo de provocar la ira de Trump, quien ha arremetido contra las regulaciones digitales del bloque de 27 países en medio de una campaña más amplia contra Europa: imponer aranceles elevados, lanzar amenazas a Dinamarca de apoderarse de Groenlandia por la fuerza y sacudir la confianza dentro de la alianza militar de la OTAN.
Trump había amenazado con represalias si se sancionaba a empresas tecnológicas estadounidenses.
Google había perdido recientemente su apelación de una multa antimonopolio de 4.500 millones de dólares impuesta por la UE por frenar la competencia y reducir la elección de los consumidores mediante el dominio de su sistema operativo móvil Android.
La Comisión Europea, el brazo ejecutivo del bloque y su máxima autoridad en materia antimonopolio, señaló que actuaba a favor del interés de los consumidores tras una investigación sobre Google.
“Los mejores productos deberían triunfar porque son mejores, no porque pertenezcan a la empresa que opera el motor de búsqueda. Y los consumidores europeos tienen derecho a que los desarrolladores de aplicaciones les indiquen dónde registrarse para acceder a las mejores ofertas, aun cuando el propietario de la tienda de aplicaciones no se lleva una parte”, afirmó Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la comisión para la transición limpia, justa y competitiva.
El presidente de asuntos globales de Google, Kent Walker, criticó la multa al calificarla como una “degradación del producto impulsada por un pequeño grupo de denunciantes interesados” que tendrá un impacto negativo en las empresas y los consumidores europeos.
Señaló que la Ley de Mercados Digitales de la UE obliga a Google “a eliminar funciones de búsqueda en tiempo real que a los europeos les encantan —como precios instantáneos y disponibilidad directa en hoteles, vuelos y restaurantes— y a desmantelar protecciones de seguridad en Google Play”.
La UE describe a algunos de los principales gigantes tecnológicos del mundo —Amazon, Apple, Alphabet (matriz de Google), Meta, Microsoft y ByteDance (propietaria de TikTok)— como “guardianes” que controlan el acceso de los consumidores.
“En la UE, las empresas tienen derecho a competir de manera justa. Los guardianes de acceso tienen la obligación de garantizar condiciones equitativas y los consumidores poseen el derecho a elegir ofertas alternativas más baratas”, declaró Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea.
Alphabet reportó 403.000 millones de dólares en ingresos el año pasado.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP