Sánchez, de Juntos por el Perú, sumaba 50.020% de los sufragios, mientras que Fujimori, de Fuerza Popular, lograba 49.980% de apoyo y acortaba la distancia con su rival, según el conteo preliminar de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la organizadora de los comicios del pasado domingo.
La ajustada ventaja que Fujimori mostraba ese día se revirtió el lunes. Pero luego, conforme los votos desde el extranjero han comenzado a llegar a Perú, la candidata empezó a recuperarse. Apenas más de 7.000 votos la separan ahora de Sánchez, cuando antes la diferencia era de casi 50.000.
“Es importante recordar que los resultados oficiales solo podrán determinarse una vez concluidas las etapas de cómputo y de justicia electoral establecidas por la normativa”, dijo el máximo tribunal electoral en un comunicado.
La declaración se produjo luego de que la víspera manifestantes de Juntos por el Perú protestaron frente al Jurado gritando “¡El voto se defiende en las urnas y las calles!”.
Sánchez dijo el miércoles a la prensa que la manifestación de sus seguidores “es un derecho constitucional” que constituye la "defensa de una victoria popular y del voto". Añadió que “la gente tiene el derecho" a manifestarse de forma pacífica.
El Jurado estimó el domingo que el resultado final estaría listo en un mes, aproximadamente el 7 de julio.
No es una sorpresa el lento conteo de votos en Perú. El cómputo final de la primera vuelta del 12 de abril fue anunciado más de un mes después de los comicios. Lo mismo ocurrió en las elecciones presidenciales de 2021.
Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), recalcó el miércoles a periodistas que hay que actuar “con mucha responsabilidad” y que las instituciones electorales son las que darán “el veredicto”. Agregó que lo “más importante es lo que señalan las actas, que la voluntad popular se respete”.
Hace cinco años, tras el balotaje presidencial del 6 de junio de 2021 en el que Pedro Castillo la derrotó por escaso margen, Fujimori aseguró que halló indicios de "fraude en mesa". Pidió anular 200.000 votos que favorecían a Castillo mientras que seguidores fujimoristas marcharon por calles de Lima vistiendo camisetas de la selección peruana de fútbol y protestando frente al Jurado y la casa de su titular.
Fujimori nunca probó el supuesto fraude y Castillo ganó las elecciones por apenas 44.000 votos.
La demora en el conteo de los resultados finales se debe a una ley electoral que exige que cada cédula de votación y cada acta —que resume los votos de cada mesa— deben ser transportadas hasta más de un centenar de oficinas para su conteo. También deben llegar a Lima, desde 63 países, las cédulas y actas de quienes votaron en el exterior. A eso se suma el reconteo de votos y la resolución de impugnaciones.
El aumento de la delincuencia, en particular la extorsión, fue la principal preocupación de los votantes. Los expertos atribuyen el creciente poder del crimen organizado a los beneficios cada vez mayores que genera la extracción ilegal de oro en los Andes y la Amazonía.
El ganador de la segunda vuelta tomará posesión de su cargo el 28 de julio para un mandato de cinco años.
FUENTE: AP