El epicentro de las movilizaciones fue el centro norte de la capital, Quito, donde centenares de trabajadores, estudiantes y docentes marcharon al grito unísono de “fuera Noboa fuera” en alusión al presidente de línea conservadora, Daniel Noboa.
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SUSCRIBITEQUITO (AP) — El gobierno ecuatoriano afrontó el viernes una jornada de protestas convocada por sindicatos en oposición a una política laboral que amplió recientemente el horario de trabajo diario de ocho a diez horas sin alterar el tope de 40 horas semanales vigente en la ley.
El epicentro de las movilizaciones fue el centro norte de la capital, Quito, donde centenares de trabajadores, estudiantes y docentes marcharon al grito unísono de “fuera Noboa fuera” en alusión al presidente de línea conservadora, Daniel Noboa.
El joven político millonario, que cumple su segundo mandato, lleva adelante una política económica y laboral que derivó el año pasado en miles de despidos de empleados estatales. También intentó infructuosamente la legalización del contrato por horas que fue rechazado en un plebiscito.
Los manifestantes ondearon banderas tricolor mientras recorrían las calles hasta llegar a una plaza del centro histórico donde los tambores y vuvuzelas retumbaron en rechazo al gobierno.
“No hay otra salida que enfrentar a Noboa en las calles”, aseguró Andrés Quishpe, presidente del gremio de docentes, y adelantó que las protestas en contra de su “política neoliberal” continuará en los próximos meses.
El malestar de los sindicalistas se originó en una resolución del Ministerio de Trabajo vigente desde hace tres días que permite distribuir las 40 horas reglamentarias de trabajo semanales en jornadas diarias de hasta 10 horas, de acuerdo con la necesidad del empleador.
Mientras los trabajadores sostienen que se busca evadir el pago de horas extras y de fines de semana, el gobierno asegura que los recargos por horas nocturnas y especiales se mantienen.
Edwin Bedoya, dirigente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), aseguró que “uno de los objetivos es bajar el costo laboral para el sector empresarial para responder a las imposiciones del Fondo Monetario Internacional”. Aseveró que la medida “golpea al trabajador”.
En cambio, el ministro de Trabajo, Harold Burbano, ha negado que se estén suprimiendo los pagos de horas extras o el recargo por horas nocturnas y aduce que se está adaptando la normativa a “nuevas dinámicas” económicas de sectores como el turístico.
La flexibilización del horario solo será posible “mediante acuerdo previo entre el empleador y empleado”, señaló previamente.
Las marchas de protesta también se cumplieron de manera pacífica en ciudades como Riobamba, Cuenca y Guayaquil.
En Quito, la jornada terminó dispersada por la policía que lanzó bombas lacrimógenas tras el intento de los manifestantes de atravesar las vallas que rodeaban la zona.
FUENTE: AP

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