Con un gol del colombiano Juanfer Quintero, el “Millonario” rescató un empate 2-2 en la última jugada de la prórroga, y luego el arquero Santiago Beltrán se vistió de héroe al contener dos penales en una definición que el anfitrión terminó ganando por 4-3 ante un “Ciclón” que estuvo muy cerca de la epopeya, tras jugar una hora y media con un hombre menos.
“Me voy muy contento. Empujamos hasta el final. No le podíamos fallar a la gente”, declaró Beltrán tras desviar el tiro ejecutado por el uruguayo Mathías De Ritis y sentenciar el pasaporte a la siguiente ronda, que el equipo de Eduardo Coudet disputará ante el ganador del choque entre Vélez Sarsfield y Gimnasia y Esgrima de La Plata.
En la definición por penales, San Lorenzo desperdició dos “match points” para alzarse con la victoria. Para el local convirtieron Quintero, Maxi Salas, Gonzalo Montiel y Joaquín Freitas. El arquero paraguayo Orlando Gill detuvo los remates de Giuliano Galoppo y del ecuatoriano Kendry Páez.
Para la visita, marcaron desde los 12 pasos Manuel Insaurralde, el uruguayo Guzmán Corujo y el colombiano Diego Herazo. En tanto, Ignacio Perruzzi remató alto y Beltrán atajó los disparos de Gregorio Rodríguez y de De Ritis, en este último caso con la colaboración de uno de los postes.
Antes de ese drama, San Lorenzo estuvo a segundos de imponerse en la prórroga. Pero en tiempo de descuento, un centro de Quintero picó en el área y se le coló a Gill para estampar el 2-2 que llevó todo a penales.
El tiempo reglamentario había terminado igualado 1-1. A los 37 minutos, Rodrigo Auzmendi con un cabezazo puso en ventaja al “Ciclón”, que ya jugaba con un hombre menos por la tarjeta roja a Matías Reali, a los 30. El “Millonario” igualó a los 55 a través de Marcos Acuña.
En el cuarto minuto del tiempo extra, Fabricio López, también de cabeza, puso nuevamente arriba a la visita. Y Quintero con la última bola acalló las críticas de los hinchas, que por entonces cantaban “que se vayan todos”.
El conjunto del “Chacho” Coudet evitó a duras penas un destino similar al de su clásico rival Boca Juniors, que 24 horas antes había caído 3-2 como local ante Huracán, con dos hombres más.
Además de River, en la jornada dominical también se metieron en cuartos Rosario Central y Racing Club, que se medirán entre sí en Rosario, tras dejar en el camino a Independiente y Estudiantes de La Plata, respectivamente.
El “Millonario” fue claro dominador durante la primera media hora, pero careció de profundidad y de efectividad.
Los hinchas festejaron como un gol la roja que el árbitro Sebastián Zunino mostró a Reali después de ser convocado por el VAR. El delantero fue con la plancha muy alta contra Tomás Galván y dejó a su equipo con diez.
Pero River, lejos de aprovechar su superioridad numérica, quedó mal parado atrás y un desborde seguido de centro de Nahuel Barrios fue impactado de cabeza por Auzmendi para estampar el 1-0.
En el entretiempo, Coudet mandó a la cancha a Quintero, quien asistió de forma exquisita a Acuña para que el lateral metiera un zurdazo que alivió a todo el Monumental.
River fue en busca de un gol que evitara la prórroga. El técnico del “Ciclón” Gustavo Álvarez movió sus fichas e intentó renovar piernas en un equipo desgastado por el sacrificio y la inferioridad numérica.
Ya en la prórroga, San Lorenzo volvió a castigar un error del fondo local, en una pelota parada que fue cabeceada al gol por el sustituto López.
Los hinchas perdieron la paciencia, mientras el zaguero colombiano Jhohan Romaña y el arquero Gill se erigían cada vez más en baluartes de un conjunto que resistía heroicamente con un hombre menos.
Sin embargo, un rato más tarde, el grito del final tuvo como único dueño a un River “angelado”, que sueña con el título pese a las carencias en su juego que sigue exhibiendo.
Por su parte, Racing llegó a La Plata golpeado, tras haber clasificado con lo justo a octavos y caer 2-1 en la semana ante Botafogo por Copa Sudamericana.
Sin embargo, ante Estudiantes, ganador de la Zona A, la “Academia” renació de las cenizas con un agónico cabezazo de Santiago Sosa que sentenció el 1-0 en el estadio UNO.
El equipo de Gustavo Costas se cobró revancha de la derrota sufrida a manos del “Pincha” en la final del pasado Torneo Clausura y ahora chocará con Central en Rosario.
El “Canalla”, con Ángel Di María como genio y figura, evitó un eventual clásico de Avellaneda en cuartos al vencer 3-1 en casa a Independiente.
El “Rojo” se adelantó a través de Gabriel Ávalos, quien empujó la pelota en el área chica tras un centro del chileno Maximiliano Gutiérrez. El delantero paraguayo es el máximo artillero del certamen, con diez tantos.
En tiempo añadido de la primera etapa, Di María hizo un gol de marca registrada: desairó a su marcador y de zurda clavó el balón en el segundo palo.
Rescatado por “Fideo”, Central cambió de energía y con el aporte de sus juveniles, dio vuelta la historia ante un Independiente que en el complemento decayó futbolística y físicamente.
Y en el tramo final del partido, los tantos de Giovanni Cantizano y Elías Verón, ambos de 19 años, desataron la fiesta en las gradas del Gigante de Arroyito.
FUENTE: AP