La mayoría de los fieles de esta iglesia sí se consideran cristianos. Pero hay muchos clérigos y académicos cristianos prominentes que discrepan, mencionando diferencias fundamentales en la manera en que conciben a Dios y a la Trinidad, y el hecho de que veneran una escritura que no forma parte de la Biblia cristiana, compuesta de dos testamentos.
Los senadores por Utah Mike Lee y John Curtis, ambos republicanos y miembros de esa denominación religiosa, cuestionaron que el Pentágono excluyera su fe de su lista de religiones cristianas. Este hecho forma parte del reciente esfuerzo del Departamento de Defensa por reducir de manera significativa una lista de más de 200 afiliaciones religiosas entre las que las tropas podían elegir, eliminando categorías como ateos, unitarios universalistas, paganos y wiccanos.
“Los Santos de los Últimos Días están entre las personas más patrióticas y orientadas al servicio en nuestro país”, publicó Curtis en X en defensa de su fe. “También son inequívocamente cristianos: basta con ver quién está en el nombre de la Iglesia”.
También afirmó en su publicación que es “inaceptable” que el gobierno caracterice una fe de una manera que contradiga la forma en que la propia religión se identifica a sí misma, un sentir que se repitió ampliamente en la reacción negativa expresada en redes sociales.
El Pentágono respondió el lunes retirando la etiqueta de “cristiana” a otras 20 tradiciones, incluidas la católica, la luterana y la pentecostal, y evitó calificar a los Santos de los Últimos Días como cristianos. El departamento también emitió un comunicado en el que señaló que la nueva rúbrica no pretende “hacer afirmaciones sobre la legitimidad de la creencia de ninguna fe o religión”, sino ayudar a los capellanes a hacer su trabajo y estructurar recursos de manera rápida y eficiente.
Los Santos de los Últimos Días se identifican como cristianos La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida ampliamente como la iglesia mormona, tiene casi 18 millones de miembros en todo el mundo, y la mayor concentración se encuentra en Utah. La iglesia tiene una larga historia de servicio militar; enfatiza el patriotismo y el apoyo de capellanía.
En una publicación en redes sociales, Lee escribió: “Mi pertenencia a la Iglesia está inextricablemente entrelazada con mi cristianismo, como lo está para otros 17 millones de Santos de los Últimos Días. Independientemente de lo que piense el Pentágono”.
En el sitio web de la iglesia se afirma que es una “Iglesia cristiana, pero no es ni católica ni protestante”.
“En lugar de ello, es una restauración de la Iglesia de Jesucristo tal como fue establecida originalmente por el Salvador en el Nuevo Testamento de la Biblia”, explica además el sitio. “Jesucristo es un elemento central en la vida de los miembros de la Iglesia. Procuran seguir su ejemplo al bautizarse, orar en Su santo nombre, participar del sacramento, hacer el bien a los demás y dar testimonio de Él tanto con palabras como con hechos. La única manera de alcanzar la salvación es mediante la fe en Jesucristo”.
Sin embargo, el debate sobre si los Santos de los Últimos Días son cristianos se remonta a casi 200 años, a los días de la fundación de la iglesia.
Las definiciones de Dios y de la Santísima Trinidad varían Matthew Bowman, director de estudios mormones en Claremont Graduate University, en el sur de California, señaló que la principal diferencia entre las grandes denominaciones cristianas y los Santos de los Últimos Días radica en cómo se define la naturaleza de Dios y en su visión de la Trinidad, que es la relación espiritual entre Dios, Jesús y el Espíritu Santo. La mayoría de las fes cristianas cree que Dios es espíritu, mientras que los fundadores de los Santos de los Últimos Días creían que Dios era un ser humano que alcanzó la divinidad, indicó.
Los Santos de los Últimos Días también rechazan el Credo de Nicea, que enfatiza la doctrina de la Trinidad como un solo ser divino.
“Creen que, aunque los tres tienen una relación, son seres distintos”, explicó Bowman.
La Iglesia católica ha sostenido desde hace mucho tiempo que los Santos de los Últimos Días no son cristianos. Más recientemente, en 2012, el Vaticano declaró que, aunque el rito bautismal de los Santos de los Últimos Días hace referencia a la Trinidad, las creencias de la iglesia sobre las identidades de los tres son tan diferentes de las creencias católicas y del cristianismo mayoritario que el rito no puede considerarse un bautismo cristiano.
La tensión por las creencias religiosas se traslada a la política Este debate ha persistido durante décadas en la política de Estados Unidos, lo que ha generado tensiones entre cristianos evangélicos y Santos de los Últimos Días, quienes desde hace tiempo se han considerado miembros de la derecha religiosa. Al igual que los evangélicos, la mayoría de los Santos de los Últimos Días sostiene posturas conservadoras sobre temas como el aborto y los asuntos LGBTQ+.
Bowman indicó que la cuestión de la identidad cristiana de los Santos de los Últimos Días estalló durante la campaña presidencial de Mitt Romney en 2012.
“En ese momento —y a menudo después— sigue existiendo una sensación de sorpresa entre los Santos de los Últimos Días de que los evangélicos no los consideraran cristianos, y entre los evangélicos cuando se enteran de que los Santos de los Últimos Días, de hecho, se consideran cristianos”, afirmó.
El ascenso de Donald Trump ha generado entre los Santos de los Últimos Días la sensación de que su antigua alianza con los cristianos evangélicos es más frágil que nunca, especialmente porque los mormones más jóvenes ven a los evangélicos como un grupo hostil, señaló Bowman.
“En los últimos cinco años aproximadamente, ha surgido un impulso creciente entre los evangélicos por crear un cristianismo fuerte, masculino, que manifieste más abiertamente la doctrina, y algunos llaman (a los mormones) herejes”, añadió.
Los capellanes mormones del ejército eran vistos con sospecha Philip McLemore, quien se desempeñó como capellán de los Santos de los Últimos Días en la Fuerza Aérea de 1984 a 2005, contó que él y otros se sintieron discriminados entonces, y que a él lo pasaron por alto para ascensos debido a su fe.
“Eso venía principalmente de otros capellanes y supervisores cristianos que creían que los capellanes mormones no eran cristianos”, relató. “También pensaban lo mismo de los miembros de la Ciencia Cristiana”.
McLemore dijo que algunos de los otros capellanes cristianos le comentaron que temían que los capellanes Santos de los Últimos Días estuvieran usando el ejército para hacer proselitismo y convertir a otros. Pero señaló que podía entender por qué otros cristianos desconfiaban de ellos.
“El mormonismo no encaja cómodamente en la mayor parte del cristianismo clásico, sobre todo por las afirmaciones de los fundadores de una verdad y autoridad exclusivas, que pueden resultar ofensivas para algunos”, explicó. “En la primera visión de Joseph Smith —un acontecimiento fundacional para la iglesia— Jesús le dijo que todas las demás iglesias eran falsas y que sus credos eran abominaciones”.
En general, McLemore no cree que la denominación importe mucho en el ejército.
“En mi experiencia, los militares no sabrían cuál era tu denominación, y no les importaba”, afirmó. “No consultaban a los capellanes sobre asuntos de religión. Necesitaban capellanes para problemas personales y cuestiones del trabajo, la salud mental y el matrimonio”.
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Los periodistas de la AP Konstantin Toropin y Tiffany Stanley contribuyeron a este reportaje.
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La cobertura de temas religiosos de The Associated Press recibe apoyo mediante la colaboración de la AP con The Conversation US, con financiamiento de Lilly Endowment Inc. La AP es la única responsable de este contenido.
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FUENTE: AP