Puerto Rico27 junio 2018

Inconforme con pesquisa

Justicia revive investigación para esclarecer muerte del niño Lorenzo González Cacho

La investigación del asesinato del niño Lorenzo Ahmed González Cacho está viva y adelantada, con nuevos hallazgos de resultados de pruebas de laboratorio realizadas a través del Negociado de Ciencias Forenses y de entrevistas hechas en las más estrictas condiciones de confidencialidad por una fiscal y un agente del Departamento de Justicia.

EL VOCERO supo de fuentes directamente vinculadas a esta nueva etapa, que el caso no estaba cerrado como era el parecer público tras la determinación de la jueza Vilmary Soler, quien resolvió en abril del 2016 que no había causa para enjuiciar por asesinato a Luis Gustavo “El Manco” Rivera Seijo tras varios días de sesiones en una vista preliminar en alzada.

La secretaria de Justicia, Wanda Vázquez, se desempeñaba como fiscal de Distrito de Bayamón para el 9 de marzo de 2010 cuando el niño Lorenzo fue asesinado en su residencia en la urbanización Dorado del Mar. La funcionaria no se sintió satisfecha con los resultados de la pesquisa mediante la cual el 8 de marzo de 2016 la jueza Jessica Morales, de la Sala de Investigaciones del Centro Judicial de Bayamón, determinó causa para arresto contra El Manco. Esa determinación tampoco fue aceptada por un amplio sector de la ciudadanía que en las redes sociales no cesa de emitir opiniones, teorías y especulaciones de quién o quiénes pudieron haber sido los autores del alevoso crimen.

De acuerdo con la fuente, en esta ocasión Vázquez seleccionó a una fiscal y a un agente de Justicia a quienes les encomendó que, con una mente fresca y no contagiada, revisaran todo el expediente y los resultados de pruebas de ADN, entre otras evidencias científicas levantadas durante la pesquisa.

Dato relevante

9 de marzo de 2010

Fecha de la muerte de Lorenzo González Cacho, entonces con ocho años de edad.

Tras la acusación de asesinato contra El Manco, la primera vista preliminar fue resuelta el 29 de abril del 2016 cuando el juez Carlos Salgado Schwarz concluyó que no había causa para juicio.

Para esa época, el entonces secretario de Justicia, César Miranda, defendió los resultados de la investigación que señalaban a Rivera Seijo como el autor del asesinato y acudió en alzada. Tras varios días de vistas, la jueza Vilmary Soler llegó a la misma conclusión que Salgado Schwarz y El Manco salió por la puerta ancha con la garantía constitucional que jamás podrá ser acusado por esos hechos.

Críticas a la pesquisa original

A raíz de esta exoneración, EL VOCERO reseñó que varios de los investigadores coincidieron en que la pesquisa arrancó con el “pie izquierdo” desde el mismo día de los hechos, cuando la fiscal Wanda Casiano, quien estaba preparándose para celebrar su cumpleaños, delegó en la fiscal Mariela Santini, a la que le fue impartiendo instrucciones a través del teléfono.

En opinión de los investigadores de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón consultados por EL VOCERO, la fiscal y el agente debieron acudir primero al CDT donde Ana Cacho, madre del niño, acompañada de sus hijas lo había llevado. Cacho dijo que el niño se había caído, pero para los investigadores hubiera sido distinto ya que las heridas de arma blanca que tenía Lorenzo en el tabique, el parpado izquierdo y la sien derecha no eran compatibles con una caída.

Tardaron horas en entrevistarla y hubo críticas al trabajo que se realizó en la escena por parte del personal de Ciencias Forenses, que, entre otras cosas no ocupó el edredón ensangrentado con el que el niño estaba arropado tras el asesinato, ni el control remoto de un abanico de la habitación que cayó al piso y perdió la tapa de las baterías.

Antes de salir de la casa, la fiscal Mariela Santini y el agente Nicolás Maldonado les dijeron a los familiares de Cacho que podían botar el colchón ensangrentado y que lavaran con cloro para que las dos hermanitas de Lorenzo no se impresionaran al regresar al hogar.

Al llegar al CDT el investigador y la fiscal realizaron varias preguntas a Cacho, quien estaba abatida y las contestó.

El agente Maldonado propuso llevar a Cacho a las oficinas del CIC de Bayamón para entrevistarla a fondo. Tras consultar a Casiano, la fiscal Santini dijo que no, siendo las funcionarias las que argumentaron que la mujer estaba pasando un momento duro por la muerte de su hijo y que era mejor esperar.

Heridas sospechosas

Al ver las heridas que tenía Lorenzo, en especial la que tenía sobre la nariz de unas cuatro pulgadas de largo, la experiencia investigativa de Maldonado lo hizo percatarse que no era producto de una caída como dijo Cacho al llegar con el niño al CDT.

El patólogo Carlos Chaves practicó la autopsia y determinó que era un asesinato, surgiendo a su vez la controversia de que el niño no podía ser cremado por si fuera necesario realizarle una segunda autopsia.

El día del sepelio la fiscal Casiano apareció y citó a Cacho. Frente al abogado Rafael Cassasnovas, quien la representaba, la fiscal Casiano le hizo las advertencias como sospechosa.

Las fuentes no revelaron si Cacho fue entrevistada nuevamente en esta revisión.

Fuente: elvocero.com

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