Los transportistas chilenos trasladan diariamente más del 95% de la carga nacional -alimentos, combustible, materiales y maquinaria de construcción- y la carga internacional por la ruta Panamericana cuya extensión de más de 3.300 kilómetros de largo une el país de norte a sur.
La mayoría de los choferes que se plegaron a la huelga estacionaron sus camiones a un costado de la ruta en las cercanías de Copiapó, 800 kilómetros al norte de la capital chilena, mientras algunas decenas lo hicieron en las cercanías de Santiago. Durante las primeras horas dejaban pasar vehículos menores y de emergencia.
Mientras se desarrollaba la paralización en el palacio de gobierno se reunían el ministro de Hacienda, Mario Marcel, con el presidente de los dueños de camiones, Juan Araya.