BUENOS AIRES (AP) ? El gobierno argentino anunció el jueves una reducción de 20% en los subsidios a las tarifas de agua y gas, que se aplicará de forma segmentada y se basará en un sistema de premios y castigos según el ahorro de consumo de los usuarios.
El ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó en una conferencia de prensa que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández no pretende erradicar la política de subsidios a los servicios básicos por entender que permite que los ingresos familiares se vuelquen al consumo, lo que incide favorablemente en la actividad económica. Por eso aclaró que será "una reducción parcial" y se basará en distintos supuestos.
Analistas daban por descontado desde principios de año que el gobierno iba a anunciar una quita de estas ayudas aplicadas desde 2003, para disminuir el gasto público y el déficit fiscal.
La reducción de los subsidios, que implica de hecho el aumento del valor de las facturas de los servicios consecutivamente en abril, junio y agosto, se aplicará a los hogares y comercios y no a las industrias.
Según Kicillof, a los usuarios que por ejemplo recorten 20% el consumo de gas en la comparación bimestral anualizada, no se les recortará el subsidio. A los que ahorren entre 5% y 20% se les reducirá 50% el subsidio y a los que no ahorren se les quitará por completo. Según indicó el ministro, en ningún caso se bajará en 100% los subsidios actuales.
"Lo llamamos reasignación de subsidios", señaló Kicillof, quien subrayó que esta política practicada en Argentina desde 2003, dos años después de que el país sufriera una grave crisis económica, "no ha sido una equivocación sino deliberada" porque Néstor Kirchner (2003-2007) y luego Fernández, su viuda y sucesora, "han mostrado siempre un compromiso con el modelo de crecimiento económico con inclusión social".
Afirmó además que la medida anunciada responde a un contexto de fuerte recuperación económica respecto de la crisis de 2001 y cuando "el consumo de gas domiciliario creció en 10 años 39,6%" debido a un mejor poder adquisitivo de los salarios.
"La medida no es inflacionaria. El objetivo es el uso racional de energía", señaló a su vez el ministro de Planificación, Julio De Vido. La subida del costo de vida fue cercana al 30% en 2013 y para este año los analistas prevén que irá en aumento.
De Vido afirmó que, tras la reducción de los subsidios, 55% de los usuarios de gas con menor consumo pagará el servicio "entre 0,66 y 1,5 peso (0,08- 0,18 dólares) por día" y el 45% de mayor consumo "5 pesos (0,62 dólares) por día". El funcionario recordó que actualmente en Argentina se paga sólo 20% del valor real del servicio en la tarifa mientras que el 80% restante está subsidiado por el Estado.
El gobierno empezó a recortar subsidios a los servicios de usuarios domiciliarios en Buenos Aires y sus alrededores a fines de 2011, después de la reelección de Fernández, aunque únicamente en zonas de alto poder adquisitivo.
Algunas de las personas que seguirán recibiendo los beneficios de estas ayudas en el caso del gas son los desempleados con hijos, los discapacitados, aquellos que cobren la jubilación mínima y los que viven en zonas patagónicas donde el clima es usualmente frío.
Quedarán exentos además los usuarios de garrafas porque no tienen servicio de gas natural y varias provincias norteñas, donde se registran mayores índices de pobreza.
También están fuera del alcance de la medida los usuarios de agua que no estén bajo jurisdicción de la empresa estatal de distribución de agua potable que da el servicio a la capital argentina y algunas localidades aledañas.
Los recursos que el Estado se ahorre por las quitas irán a cubrir los costos de las distribuidoras y a planes sociales que actualmente reciben los más desfavorecidos, señaló a su vez Kicillof.