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Nave espacial privada cae a la Tierra tras rescate fallido de viejo telescopio de NASA

CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU. (AP) — La nave espacial robótica que no logró rescatar un telescopio envejecido de la NASA se precipitó de regreso a la Tierra el viernes, menos de tres meses después de despegar en esa audaz misión.

Katalyst Space Technologies anunció el fin de su nave de tres brazos llamada Link. Reingresó a la atmósfera durante la noche, poniendo punto final al esfuerzo de salvamento de 30 millones de dólares, patrocinado por la NASA, del Observatorio Swift.

Se espera que Swift siga el mismo destino a inicios de noviembre, a medida que su órbita desciende de forma constante.

“Aunque nos entristecerá ver que la misión de Swift llega a su fin, sabíamos que este esfuerzo de impulso valdrá la pena de cualquier manera”, señaló Shawn Domagal-Goldman, de la NASA, en un comunicado.

Aportó una práctica valiosa para futuras misiones de rescate de satélites y obligó a los equipos a correr contrarreloj como nunca antes, agregó Domagal-Goldman.

Armado en menos de un año, Link debía capturar al Swift, de 22 años, y luego impulsarlo a una órbita más alta y duradera para que pudiera seguir observando algunas de las mayores explosiones del universo. Las intensas erupciones del Sol habían puesto al telescopio en una espiral descendente más rápido de lo que los ingenieros anticipaban.

Para ganar tiempo, la NASA suspendió las observaciones a principios de este año y reposicionó a Swift para minimizar el arrastre hacia abajo de la atmósfera. De lo contrario, el telescopio habría caído antes que pudiera llegar la ayuda, según los responsables.

Link despegó el 3 de julio, pero rápidamente se topó con problemas electrónicos que inutilizaron dos de las tres ruedas de reacción necesarias para girar la nave. Luego, una válvula defectuosa hizo que el satélite entrara en un giro rápido que interrumpió las comunicaciones. Los ingenieros recuperaron el control, pero a Link no le quedaba suficiente combustible para cumplir su tarea y el esfuerzo de rescate se canceló en agosto.

Katalyst aprovechó las pocas semanas restantes para practicar el movimiento de los brazos robóticos de Link, cada uno de aproximadamente un metro (3 pies) de longitud, con una pinza similar a una mano en el extremo. Los controladores de vuelo incluso lograron guiar la nave hasta quedar a entre 12 a 15 kilómetros (7 y 9 millas) de Swift, lo bastante cerca como para tomar fotografías.

“Sabíamos desde el principio que esta era una misión ambiciosa con un calendario exigente”, declaró el director ejecutivo de Katalyst, Ghonhee Lee, en un comunicado.

Lee indicó que la empresa trasladará todas las lecciones aprendidas a sus futuros esfuerzos de recuperación de satélites.

“Esta es una base sobre la que podemos construir”, añadió.

Swift ha vuelto a escanear el universo durante el mes aproximadamente que le queda.

Lanzado en 2004, el observatorio, de 364 millones de dólares, está diseñado para girar rápidamente —como su nombre sugiere— para captar estallidos de rayos gamma, estrellas que explotan y otras acciones cósmicas que se desarrollan con rapidez. Esa capacidad permite que Swift funcione como vigía o primer respondiente para otros telescopios que pueden seguir su guía. La NASA se apresura a ver cómo llenará ahora ese vacío.

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La cobertura de salud y ciencia de The Associated Press recibe apoyo financiero del AP Fund for Journalism y de fundaciones privadas. La AP es la única responsable de todo el contenido.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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