El presidente Donald Trump ha vuelto a designar al grupo rebelde yemení conocido como los hutíes, respaldados por Irán, como una organización terrorista. En una orden ejecutiva firmada el miércoles, Trump afirmó que este grupo "amenaza la seguridad de los civiles y del personal estadounidense en Oriente Medio, la seguridad de nuestros socios regionales más cercanos y la estabilidad de Yemen".
La orden ejecutiva detalla varios ataques atribuidos a los hutíes en los últimos años, incluyendo el lanzamiento de misiles y drones hacia países vecinos y ataques a embarcaciones en el Mar Rojo. La administración Trump sostiene que estas acciones desestabilizan la región y ponen en peligro vidas estadounidenses.
Esta designación implica la imposición de sanciones económicas y restricciones de viaje a los miembros del grupo, así como a cualquier entidad que les brinde apoyo. La medida busca aislar a los hutíes y limitar su capacidad operativa en la región.
La decisión de Trump ha generado diversas reacciones en la comunidad internacional. Algunos países aliados han expresado su apoyo a la medida, mientras que organizaciones humanitarias advierten sobre posibles repercusiones en la entrega de ayuda en Yemen, país que enfrenta una grave crisis humanitaria.
Esta acción se enmarca en una serie de políticas de la administración Trump dirigidas a contrarrestar la influencia de Irán en la región y a fortalecer la seguridad de los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio.